MÉXICO.- México arrancó oficialmente, el pasado viernes 1 de marzo, las campañas para las elecciones con más cargos en juego en la historia del país que podrían, por primera vez, llevar a una mujer a la presidencia.
A la candidata oficialista Claudia Sheinbaum, que representa la promesa de continuidad del proyecto político del presidente Andrés Manuel López Obrador, la esperaban decenas de miles de personas en una abarrotada plaza del Zócalo, en la Ciudad de México. Por su parte, la opositora Xóchitl Gálvez, que defiende un “México sin miedo”, llevó su inicio de campaña a los estados de Guanajuato y Zacatecas, azotados por la violencia.
Recibida con aplausos y gritos, Sheinbaum se presentó ante sus seguidores y arrancó su discurso diciendo que el día de las elecciones el país estará en una disyuntiva: “uno, que siga la corrup… que siga la transformación; el otro, que regrese la corrupción”.
Su breve lapsus fue aprovechado por sus adversarios para criticarla. “O la traicionó el subconsciente o ya por fin habla con la verdad”, escribió Gálvez en su cuenta de X.
La candidata oficialista hizo una enumeración de los 100 puntos que incluye su compromiso de gobierno, entre los que mencionó la reforma electoral promovida por López Obrador, y adelantó que ella promoverá una reforma constitucional para que a partir del 2030 no haya reelección en ningún cargo de elección popular.
Dejó para el final de su discurso las propuestas en materia de seguridad e indicó que, al igual que López Obrador, atenderá las causas sociales que generan la delincuencia y promoverá un plan para sacar a los jóvenes de ella, similar al plan que aplicó durante su paso por la alcaldía capitalina.
Por su parte, la candidata opositora ofreció acabar con las políticas simbólicas del gobierno saliente. “Se acabaron los abrazos a los delincuentes”, proclamó ante miles de seguidores en la ciudad guanajuatense de Irapuato, en alusión a la frase de “abrazos, no balazos” que usa el mandatario para explicar su política de seguridad, orientada a atender las causas de la violencia más que al ataque frontal a los agresores. “Tengo cabeza, tengo corazón, pero también tengo coraje para combatir a los delincuentes”, declaró.
Con un gesto simbólico, en el que selló un documento con una muestra de sangre, la exsenadora se comprometió a no eliminar los programas sociales.
Por su parte, el candidato Álvarez Máynez, dirigente de Movimiento Ciudadano, eligió para el inicio de su campaña a Lagos de Moreno, uno de los 50 municipios con mayor incidencia delictiva del país y el más violento del estado noroccidental de Jalisco. Aunque algunos señalan su poca experiencia política y sus escasas posibilidades de ganar, Álvarez Máynez dijo confiar en que dará una sorpresa y logrará “darle la vuelta al marcador”.
México concluyó 2023 con unos 30,000 asesinatos, consolidando la tendencia de los últimos años con cifras similares, de acuerdo con los datos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. El gobierno sostiene que el promedio diario de homicidios cayó a 81 el año pasado, por debajo de la media de 91 de 2022. (Agencias)

