REDACCIÓN
CANCÚN.- Persiste una estela de dudas en torno a los juicios que el gobierno del Estado mantiene en contra de la empresa Desarrollos Hidráulicos de Cancún, S.A. de C.V. (Aguakan) para el retiro de la concesión, tal y como fue la petición ciudadana en la consulta popular del 2022, que aumentan ahora con la circulación de un periódico impreso de 24 páginas denominado El Estatal de México con una edición de Quintana Roo, llena de boletines oficiales tanto del estado como de los municipios y que además publicita a la concesionaria de agua potable a plana completa.

Al desencanto ciudadano por lentitud del proceso de retiro a Aguakan de la operación y administración del agua potable, y las sospechas de que los juicios que se ventilan ante instancias judiciales federales puedan ser solamente una simulación, la empresa sigue lucrando con el suministro del agua en cuatro de los 11 municipios del estado, conforme a la polémica concesión que entró en vigor el 1 de enero del 2024 con vencimiento hasta el año 2053.
Con respecto a El Estatal, un medio impreso y digital de distribución gratuita, que carece en sus páginas de un directorio que informe quiénes lo conforman, es un tanto confuso para el lector, porque mientras en un ejemplar fechado en febrero del 2024 se señala que es el número 13 del año 2 y se identifica como “El Estatal de México”, otra impresión correspondiente al mes de marzo indica que se trata del número 2 del año 1.

Aunque impreciso en su numeración y año de operación, es muy cuidadoso en llenar las dos publicaciones revisadas con información oficial, así como planas de publicidad de Aguakan, incluso una de ellas a todo color; también tienen anuncios de un colegio particular de Cancún.
Lo que más llama la atención es que prácticamente la totalidad de sus contenidos consiste en reproducir textualmente los boletines oficiales del Gobierno del Estado y de los ayuntamientos, e incluso del DIF Estatal, lo cual solo se hace mediante la existencia de convenios establecidos entre las partes.
En las redes sociales de la edición “de Quintana Roo” la información que predomina, además de algunas notas nacionales e internacionales, son los mismos boletines oficiales del Gobierno del Estado y los municipios, mientras que el código QR que supuestamente conduce al portal de la edición “de México” es inservible.

En una de las ediciones que fueron revisadas, donde se publica una plana patrocinada por Aguakan, se describen las supuestas bondades y el impacto positivo del servicio de la empresa concesionaria, una “convivencia editorial” que eleva las suspicacias, por tratarse de un medio alimentado por información de las mismas autoridades contra las que, se supone, se encuentra en batalla.

