El atropellamiento de un venado cola blanca hembra el pasado 9 de marzo en la calle Kukulcán ha encendido las alarmas sobre el impacto del desarrollo urbano e infraestructura en la fauna silvestre. Este ejemplar, que actualmente recibe atención médica especializada en una Unidad de Manejo Ambiental (UMA), sufre lesiones graves como fractura craneoencefálica y desviación de columna, evidenciando los riesgos que enfrentan los animales ante el crecimiento inmobiliario, hotelero y la construcción del Tren Maya.
Gonzalo Merediz Alonso, director de Amigos de Sian Ka’an, señaló que la expansión de carreteras y el cierre de corredores naturales han incrementado los casos de atropellamiento. “El tráfico vehicular aumenta, al igual que las velocidades, lo que provoca más muertes de animales cada año”, explicó. Además, destacó que el cercamiento asociado al Tren Maya está desplazando especies hacia zonas urbanas y carreteras, reduciendo sus opciones de movilización segura.
Ante esta problemática, Merediz urgió la construcción de pasos de fauna, tanto elevados como subterráneos, así como la instalación de señalética para reducir la velocidad de los conductores. Estas medidas podrían salvar vidas, tanto animales como humanas, al mitigar los riesgos de colisión.
El caso del venado rescatado es solo una muestra del impacto ambiental generado por el desarrollo desmedido. Expertos coinciden en que, sin acciones concretas, el problema podría empeorar en los próximos meses, afectando gravemente a especies clave en los ecosistemas locales.

