Juez federal da revés a Defensa; mantiene la medida precautoria promovida por asociaciones ambientalistas, ante los posibles impactos del proyecto en el ecosistema de la Laguna
BACALAR.- El Juzgado Primero de Distrito de Quintana Roo confirmó la suspensión de la construcción de una casa de descanso militar a la orilla de la laguna de Bacalar, tras negar un recurso de revocación promovido por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), informó Proceso.
La suspensión definitiva había sido otorgada en junio a favor de las asociaciones civiles Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS) y Proyecto Justicia Común (Projuc), que promovieron un juicio de amparo contra la exención de estudios ambientales a la Sedena, avalada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
En su recurso, Defensa argumentó que había modificado las condiciones de la obra y que, al cumplir con la suspensión, no se generaba un daño ambiental a la laguna. No obstante, el juez federal David Pacheco Monroy rechazó estos argumentos, al señalar que la medida de protección al ecosistema costero debe mantenerse hasta la resolución final del amparo, prevista en varios meses.
La decisión judicial mantiene la incertidumbre sobre la reanudación de los trabajos, en medio de la polémica que ha generado la obra desde su anuncio, debido a que la Semarnat permitió la construcción sin estudios ambientales en uno de los ecosistemas más vulnerables de Quintana Roo.
Un reciente reportaje de Proceso documentó que los trabajos de dragado en la ribera de la laguna ya provocaron afectaciones al sistema lagunar, lo que generó críticas de ambientalistas y de comunidades locales. La obra, promovida por el gobierno federal, fue defendida por el Ejército como de interés social, aunque el juez destacó que su uso estará restringido a un grupo reducido dentro del instituto armado.
Con esta resolución, la protección legal de la laguna de Bacalar se fortalece, reafirmando la relevancia de garantizar estudios ambientales antes de autorizar construcciones en zonas de alto valor ecológico. Defensa no cuenta con un nuevo camino judicial inmediato para revertir la suspensión, por lo que la obra continuará detenida hasta que se emita la sentencia definitiva del amparo, lo que podría demorar varios meses más.
La medida refuerza la prioridad de preservar los ecosistemas de Quintana Roo y marca un precedente sobre la obligación de las dependencias federales de cumplir con la normativa ambiental, incluso en proyectos considerados estratégicos por el gobierno. (Con información de Proceso)



