18 abril, 2026

GREENPEACE LANZA ‘GRITO’ POR LA SELVA MAYA

La organización ambientalista advierte que la deforestación, megaproyectos y contaminación de agua amenazan un ecosistema clave para el equilibrio ambiental, la biodiversidad y la vida de comunidades del sureste mexicano

REDACCIÓN

CANCÚN.- En el marco de las festividades patrias, mientras en plazas y balcones se celebran los 214 años de independencia de México, Greenpeace lanzó un llamado urgente por la Selva Maya, comparando su defensa con el tradicional grito de “¡Viva México!”. A través de un comunicado en su portal, la organización ambientalista subraya que la selva, ubicada en el sureste del país, enfrenta amenazas que ponen en riesgo su biodiversidad y su papel vital para el equilibrio ambiental de México.

La Selva Maya, que se extiende por Yucatán, Campeche y Quintana Roo, es el segundo macizo selvático más grande de América después del Amazonas, y alberga jaguares, aves, cenotes y comunidades originarias que han protegido este ecosistema durante generaciones. Además, representa un elemento clave para la supervivencia del país, ya que influye en la disponibilidad de agua, la calidad del aire y la estabilidad climática. Sin embargo, el avance de megaproyectos turísticos, ganaderos, agroindustriales, inmobiliarios y ferroviarios ha acelerado la deforestación, fragmentando hábitats y afectando directamente la vida de las comunidades locales.

Greenpeace destaca que el impacto de estas actividades no se limita a la pérdida de vegetación. Las mega granjas, por ejemplo, contaminan fuentes de agua potable con desechos animales, mientras que la privatización de playas y espacios públicos limita el acceso de la población. La organización señala que especies emblemáticas como el jaguar, el tapir o el pavo ocelado enfrentan un hábitat reducido, con consecuencias graves para su supervivencia.

El llamado de la organización resalta que la independencia no solo se celebra con palabras y símbolos patrios, sino también con acciones que defiendan la vida y los recursos que sostienen al país. “Cuando suenen las campanas del Grito, piensa en el rugido del jaguar, en el murmullo de los cenotes, en el viento que recorre las copas de los árboles. Ellos no tienen voz en los discursos oficiales, pero sí la tienen en nuestras acciones”, indicó Greenpeace.

En ese contexto, considera que la lucha por la Selva Maya es una extensión contemporánea del espíritu de independencia. “Los defensores ambientales que arriesgan su vida por proteger la selva son los nuevos insurgentes de nuestro tiempo”, enfatiza, al señalar que la libertad de la naturaleza y de los pueblos originarios depende de detener la intervención de intereses corporativos y gubernamentales que ven la región únicamente como un botín económico.

En este contexto, Greenpeace México demanda acciones concretas: detener la expansión del Tren Maya y sus macroterminales de carga, suspender operaciones ilegales de mega granjas, garantizar el acceso público a playas y establecer un acuerdo nacional que proteja integralmente la selva y sus recursos hídricos.

La organización concluye con un llamado simbólico: que el tradicional Grito de Independencia también incluya la defensa de la Selva Maya. Un México sin este ecosistema clave, advierte, enfrenta riesgos mayores frente al cambio climático, huracanes más destructivos y la escasez de agua, además de perder parte de su identidad y biodiversidad.

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