AGENCIAS
LONDRES.- Una nueva serie de ataques atribuidos a Irán contra embarcaciones y objetivos en países del Golfo ha intensificado la tensión en torno al Estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el transporte mundial de petróleo.
Autoridades marítimas del Reino Unido informaron el jueves que varios proyectiles impactaron contra tres barcos en aguas del golfo Pérsico. Dos petroleros fueron alcanzados cerca de Basora, lo que provocó incendios a bordo y obligó a evacuar a las tripulaciones. Un tercer impacto afectó a un buque portacontenedores a unos 35 kilómetros al norte de Jebel Ali, en Emiratos Árabes Unidos.
Estos incidentes se suman a los ataques registrados el día anterior contra otros tres cargueros en la misma región, lo que ha incrementado la preocupación por la seguridad de la navegación en un corredor estratégico por donde transita cerca de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de crudo.
En paralelo, se reportaron ataques contra instalaciones y edificios en ciudades del Golfo, incluidos objetivos en Dubái, así como infraestructuras cercanas a la capital de Baréin, además de daños reportados en Kuwait y Arabia Saudita.
En respuesta a la escalada regional, el ejército de Israel informó que lanzó ataques “a gran escala” contra posiciones en el sur de Beirut y también en territorio iraní.
La tensión en la zona impactó en los mercados energéticos. El precio del barril de petróleo tipo Brent superó momentáneamente los 100 dólares antes de retroceder a cerca de 98 dólares.
Ante el riesgo para el suministro global, Estados Unidos anunció la liberación extraordinaria de 172 millones de barriles de sus reservas estratégicas para intentar estabilizar el mercado internacional.

