Los Mayas I
En Mesoamérica, los mexicas (aztecas) llamaron “Tlachco” al juego de pelota y los mayas lo nombraron “Pitz”, erróneamente hay quienes actualmente lo nombran “Pok Ta Pok”. El vox populi considera que en el juego de pelota maya, al final del partido, el perdedor o el ganador era decapitado, lo cual es erróneo, ya que no existe ninguna fuente histórica (maya o virreinal) que avale esta interpretación que en realidad fue inventada en los años 60 por un guía de turistas en Chichén Itzá, quien postulaba que en el Gran Juego de Pelota se sacrificaba al capitán vencedor. Cuando la maestra Merle Greene Robertson dio con él, le preguntó por qué había dicho que el vencedor era sacrificado. ¡Me pareció más interesante! —contestó el guía de turistas— (1).
En todo caso, consideremos que los mayas contaron con una escritura propia y contabilizaron con precisión los ciclos planetarios; sin embargo, no existe un solo texto en el que se especifique que algún supuesto partido terminó con un marcador tipo 4 a 3 y que el perdedor o el ganador fue sacrificado.
Por el contrario, con certitud podemos leer en los textos jeroglíficos mayas que tuvieron diferentes Juegos de Pelota y así los nombraron:
Jalab. Es un juego de pelota que consistía en golpear la pelota de caucho en una escalera ritual de seis escalones, un ejemplo de su lectura se encuentra en el Templo de los Cuatro Dinteles de Chichén Itzá.
Jalaw. Así se nombró al escalón de la escalera ritual.
Alaw. Esta es una de las denominaciones para el juego de pelota.
Bitun. Otro nombre del juego de pelota.
Petjal. Nombre que le dieron al anillo del juego de pelota en Oxkintok
Bitun. Otro apelativo para el juego de pelota.
Jatz. Lanzar la pelota e iniciar el juego de pelota según podemos leer en el sitio de Waka conocido también como El Perú, en el Petén Guatemalteco.
Pitz. Nombre más frecuente para el juego de pelota.
Aj Pitzalwal. Así se nombró al jugador de Pelota.
Carecemos de una evidencia epigráfica o iconográfica que nos lleve a concluir que el vencedor o el ganador de un supuesto juego eran sacrificados. Pero en algunos juegos de pelota como en el de Chichén Itzá o en uno del Tajín, se observa precisamente a un sacrificado; entonces ¿quiénes eran las víctimas y por qué se les decapitaba?
Reconocemos que entre los siglos III y X aconteció el periodo Clásico maya. En aquellos soles, era costumbre que antes de realizar la ceremonia de la ascensión al trono, los ahauob (reyes mayas) debían capturar a un enemigo y luego decapitarlo para iniciar su reinado.
Los gobernantes mayas se consideraban hijos de la entidad divina del maíz y por ello deformaban en forma cónica sus cráneos, para así representar a su cabeza como una mazorca. Cuando se cosecha el maíz, se corta la mazorca como si se decapitara. La decapitación entonces es una reproducción simbólica de la cosecha de la mazorca del maíz.
Decapitar al otro era confirmar el poder, así que, durante el periodo Clásico, los decapitados representan a enemigos vencidos más que a jugadores que como gladiadores, se jugaban la vida.
En la mitología maya, el juego de pelota se ubica en el inframundo y era custodiado por las entidades de las tinieblas hasta que fueron derrotadas por los gemelos fundadores llamados Xbalamqué y Hunabpuh según el libro Popol Vuj y Hun Ahau y Yax Balahm en la escritura jeroglífica.
Después de deshacerse de sus enemigos, los gemelos fundadores buscaron a su padre en el inframundo y cuando lo encontraron emergieron victoriosos transfigurados en el Sol y en la Luna en tanto que su padre se transformó en la entidad divina del maíz.
(1) Comunicación personal del arqueólogo Alfonso Morales Cleveland quien acompañaba a Merle Green y fue testigo del evento.
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