MÉXICO.- El endurecimiento de controles financieros impulsado por el presidente Donald Trump podría provocar una caída de entre 10 y 20% en las remesas enviadas a México, un flujo que representa cerca del 5% del consumo nacional y el 3.5% del Producto Interno Bruto.
La advertencia surgió tras la publicación de la orden ejecutiva “Restablecer la integridad del sistema financiero estadounidense”, que plantea mayores filtros para personas sujetas a deportación y nuevas reglas de identificación en instituciones financieras.
Analistas estiman que alrededor del 40% de las remesas que llegan al país provienen de trabajadores migrantes con situación migratoria irregular. En Estados Unidos residen aproximadamente 4.1 millones de personas bajo esa condición.
Gabriela Siller Pagaza, directora de Análisis Económico Financiero de Banco Base, advirtió que “un desplome de 20 por ciento de las remesas en un año” restaría hasta 0.7 puntos al PIB mexicano y reduciría el crecimiento esperado.
La especialista explicó que, si las restricciones entran en vigor desde junio, el impacto inmediato podría recortar 0.35 puntos porcentuales al desempeño económico de este año.
La orden ejecutiva instruye al Departamento del Tesoro y reguladores a presentar en 90 días medidas para reforzar la identificación de clientes y, en un plazo de 180 días, revisar reglas vinculadas con la Ley del Secreto Bancario.
Washington argumenta que las transferencias internacionales de bajo monto han sido utilizadas para financiar terrorismo, narcotráfico y trata de personas.
Siller señaló que bloquear remesas enviadas por migrantes irregulares sería “una catástrofe” para miles de familias mexicanas dependientes de esos ingresos y para regiones enteras sostenidas por el flujo constante de divisas provenientes del exterior. (Con información de La Razón)

