AGENCIAS
KINSHASA.- La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo elevó a 238 el número de muertes sospechosas y superó los 1,000 casos probables, mientras la Organización Mundial de la Salud mantiene la alerta internacional por la rápida expansión del virus hacia países vecinos.
El gobierno congoleño informó que hasta el martes se contabilizaban 1,077 casos sospechosos relacionados con el brote detectado oficialmente el 15 de mayo en la provincia oriental de Ituri, considerada epicentro de la emergencia sanitaria.
Las autoridades señalaron que las labores de vigilancia, rastreo de contactos y sensibilización comunitaria continúan intensificándose “a pesar de los desafíos operativos reportados en el terreno”, una región marcada por violencia armada y desplazamientos internos.
El brote ya se extendió a las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, además de alcanzar Uganda, donde las autoridades confirmaron siete contagios en Kampala, incluida una muerte atribuida a un caso importado desde Congo.
Ante el avance de la enfermedad, el gobierno ugandés anunció el cierre temporal de su frontera con la RDC para intentar contener nuevos contagios.
La OMS identificó el brote como correspondiente a la cepa Bundibugyo, una variante cuya tasa de letalidad oscila entre 30 y 50% y para la cual no existe vacuna autorizada ni tratamiento específico.
El organismo internacional declaró el 17 de mayo la epidemia como “emergencia de salud pública de importancia internacional” y elevó el riesgo de propagación a nivel regional de “alto” a “muy alto”.
Diez países africanos permanecen bajo vigilancia por compartir frontera con las zonas afectadas, en el decimoséptimo brote de ébola registrado en Congo desde 1976.

