De acuerdo con una investigación de The New York Times, Guatemala ya aceptó realizar ataques conjuntos en su territorio, como parte de la estrategia de Washington para consolidar una red regional de cooperación contra grupos del narcotráfico
MÉXICO.- El gobierno de Estados Unidos busca ampliar la presencia de sus fuerzas armadas en América Latina con el objetivo de normalizar operaciones militares conjuntas contra el narcotráfico y aumentar la presión sobre México para que acepte acciones similares en su territorio, según reveló este jueves una investigación de The New York Times.
De acuerdo con el reporte, el gobierno de Donald Trump concentra actualmente sus esfuerzos en Guatemala y Honduras, países considerados estratégicos para consolidar una red regional de cooperación militar encabezada por el Pentágono. La intención final sería fortalecer la influencia de Washington sobre México, cuya presidenta, Claudia Sheinbaum, ha rechazado la presencia de militares estadounidenses y posibles ataques con drones en suelo mexicano.
La publicación señala que Guatemala ya aceptó realizar ataques conjuntos con el ejército estadounidense dentro de su territorio para enfrentar a organizaciones de narcotráfico. El acuerdo habría sido pactado tras una conversación entre el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, y el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth. Las operaciones podrían iniciar el próximo mes.
Según la investigación, Honduras sería el siguiente objetivo diplomático y militar de Washington. La estrategia estaría impulsada por Stephen Miller y Joseph Humire, quienes promueven una mayor participación del ejército estadounidense en la región.
El reportaje también señala que casi 20 países latinoamericanos integran ya la llamada Coalición Anticárteles de las Américas, creada por el gobierno de Trump para coordinar acciones contra grupos criminales. Paralelamente, Washington ha incrementado despliegues militares y ataques contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, operaciones que han generado cuestionamientos legales y críticas de especialistas en derecho internacional, debido al riesgo de violaciones al derecho internacional y posibles afectaciones a civiles. (Redacción / con información de NYT)

