Se pronuncia por mayoría Congreso de Quintana Roo contra expresiones violentas y misóginas del escritor Paco Ignacio Taibo II; Emiliano Ramos, el “prietito en el arroz”
CHETUMAL.- El Congreso de Quintana Roo aprobó un punto de acuerdo por el que se exhorta al titular del Poder Ejecutivo Federal a que reconsidere su posición y que el puesto de director general del Fondo de Cultura Económica recaiga en una persona honorable y que cumpla cabalmente con los requisitos legales, morales y académicos que el encargo amerita, lo que desde su punto de vista hace incompatible la propuesta del escritor Paco Ignacio Taibo II, por sus inapropiadas declaraciones que son del conocimiento público.
Apunta la XV Legislatura en un comunicado que el acuerdo, avalado por mayoría de sus integrantes fue promovido por las diputadas Leslie Hendricks Rubio, Elda Candelaria Ayuso Achach, Jenni Juárez Trujillo, y los diputados Alberto Vado Morales, Raymundo King de la Rosa y José Luis González Mendoza, del grupo parlamentario del PRI.
La declaración de Taibo II, en la que expresaba –de manera soez– su regocijo por la aplanadora partidista en la Cámara de Diputados que buscaba modificar la ley para lograr su designación como director general, fue considerada como inapropiada por los legisladores quintanarroenses.
Cabe señalar que de todos los diputados que subieron a tribuna, el único que se pronunció en contra del exhorto fue el legislador independiente Emiliano Ramos Hernández, quien salió a la defensa del escritor, justificando que “ya ha rectificado su postura” y por lo tanto, debe ser considerado para el cargo de director del FCE, a pesar de sus lamentables declaraciones.
Será acaso que erigiéndose en la única voz discordante, Ramos Hernández, “huérfano” tras su renuncia al PRD –partido en el que medró por largos años junto con su familia–, pretende hacerse notar lanzando un guiño a Morena sin importarle defender lo indefendible, si se piensa, como apunta el comunicado difundido por el Congreso, “en un país que año con año es territorio en el que se cometen feminicidios e incontables crímenes de odio que cobran sus peores expresiones en agresiones sexuales; en un contexto de infinita desigualdad entre mujeres y hombres; de discriminación en contra de quien no vive en la ‘heteronormalidad’”.
