Alerta estudio que en uno de cada tres distritos en todo el país hay alto riesgo de injerencia del crimen organizado; de los tres estados de la península, Quintana Roo figura en color rojo
MÉXICO.- En el marco de las elecciones federales del próximo 2 de junio, donde se renovarán la Presidencia de México, la cámara de Senadores y Diputados, además, de nueve gubernaturas, entre otros cargos de elección popular, en un panorama de violencia creciente ejercida por grupos del crimen organizado que hacen gala de su poder con toda impunidad en distintas zonas del país, una gran preocupación de la sociedad en general es la injerencia que podrían tener en los comicios más grandes de México.
El periodista Francisco Garfias, en su columna Arsenal publicada en el diario Excélsior este martes 16 de enero, hace referencia al tema, luego de que llegaran a sus manos los resultados de un estudio que realizó una empresa privada a la que atribuye probada seriedad, que –afirma– solicitó mantener el anonimato, el cual destaca los escenarios probables de la injerencia de los cárteles mexicanos de la droga en estados y distritos electorales de cara a las elecciones federales.
“La injerencia del crimen organizado en las elecciones es un fenómeno contemporáneo de la política nacional, cuya manifestación más expresa fue a partir de 2021, aunque ya se habían vivido antecedentes y preocupación del Estado en el 2009”, destaca el informe, que revela que en el 35.6% de los distritos electorales existe una alta probabilidad de la injerencia de los cárteles mexicanos en las elecciones de este año.
Es decir, son 117 los distritos marcados en color rojo por su alta probabilidad de intromisión de las bandas de la delincuencia organizada; 112 fueron ubicados en amarillo, y 81 en verde, ya que la estimación de la presencia del narco es nula o demasiado baja.
En cuanto a los estados, de acuerdo con el citado estudio, los que aparecen en rojo por el alto riesgo de injerencia del narco serían Baja California, Guerrero, Colima, Chiapas, Guanajuato, Morelos, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora y Zacatecas.
Mientras los que está en amarillo por una mediana probabilidad de la intromisión del crimen organizado son Coahuila, Nuevo León, Hidalgo, Querétaro, Tabasco y Tlaxcala; y los que tienen poca probabilidad son Aguascalientes, Campeche y Yucatán. Los demás estados presentaron números mixtos, detalla el periodista.
Como apunta el documento –escribe Garfias–, “la injerencia del narco en elecciones se hizo patente en 2021 en la región del Pacífico, particularmente en Michoacán. Hubo decenas de casillas donde los votos fueron únicamente para Morena. Se registraron participaciones récord en regiones dominadas por el crimen organizado.
“En Sinaloa fue secuestrado parte del equipo del candidato a gobernador del PRI, PAN y PRD, Mario Zamora, quien tuvo que reconocer su derrota a cambio de la liberación de sus colaboradores plagiados. Hay que recordar que el exgobernador perredista de Michoacán, Silvano Aureoles, tuvo suficientes pantalones para denunciar la intervención del narco en los comicios de su estado. Llegó con su denuncia —y las pruebas— a las puertas mismas de Palacio. AMLO lo dejó sentado cuatro horas en un banquito. No lo recibió”.
Otra de las empresas que han realizado análisis sobre la posibilidad de la injerencia del narco en las elecciones federales es Integralia Consultores, que coincidió en que existe una alta probabilidad de que eso ocurra, además, destacó que el nivel de impacto también sería alto, por las grandes probabilidades de que se incremente la violencia política. (Con información de Excélsior / La Silla Rota)




