AGENCIAS
WASHINGTON.- La acusación penal presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Raúl Castro elevó la presión política y económica sobre Cuba, en medio de nuevas sanciones, amenazas de aislamiento financiero y versiones sobre posibles acciones militares impulsadas por la administración de Donald Trump.
Los cargos responsabilizan al exmandatario cubano por el derribo, en 1996, de dos aeronaves de Hermanos al Rescate, hecho que dejó cuatro muertos. Aunque Castro se retiró formalmente en 2021, Washington lo sigue considerando el principal operador del régimen cubano.
La ofensiva estadounidense se intensificó después de la captura de Nicolás Maduro y del endurecimiento de sanciones contra Gaesa, conglomerado militar señalado por Marco Rubio como “el corazón del sistema comunista cleptocrático de Cuba”.
De acuerdo con reportes citados en Washington, funcionarios estadounidenses evalúan escenarios que van desde ataques limitados hasta operaciones más amplias contra la isla. La presión también incluye bloqueos financieros, restricciones comerciales y advertencias directas al gobierno de Miguel Díaz-Canel.
La crisis interna cubana agrava el escenario. El gobierno reconoció falta de diésel y fueloil para generar electricidad, mientras los apagones alcanzan hasta 22 horas diarias en La Habana. Además, Cuba importa cerca del 70% de sus alimentos y enfrenta protestas crecientes por escasez y deterioro de servicios básicos.
El presidente Miguel Díaz-Canel advirtió que un eventual ataque provocaría “una masacre de proporciones incalculables”, mientras organizaciones civiles reportan más de 1,260 presos políticos y una posible contracción económica de 15% este año.
La administración Trump mantiene abierta la posibilidad de negociar reformas económicas y liberaciones de presos, aunque Marco Rubio sostuvo recientemente: “No creo que podamos cambiar el rumbo de Cuba”.
Expertos señalan que aceptar ayuda estadounidense implicaría reconocer debilidad institucional, pero rechazarla podría profundizar descontento social y nuevas movilizaciones internas ante hambre y apagones.

