Albañiles de José María Morelos enfrentan una notoria reducción en sus oportunidades laborales debido a la escasa obra pública en el municipio, situación que los ha llevado a depender casi por completo de construcciones privadas financiadas con remesas enviadas desde Estados Unidos.
Agustín Uc Colli, trabajador de la cabecera municipal, señaló que el inicio de año ha sido irregular para el gremio. Indicó que, aunque continúan realizando trabajos, la mayoría de las edificaciones actuales se levantan con recursos que migrantes envían a sus familias para ampliar o construir viviendas.
Explicó que en el municipio existe mano de obra con experiencia, incluso adquirida en destinos turísticos como Cancún y la Riviera Maya, donde muchos aprendieron a trabajar con planos y en proyectos de mayor escala. Sin embargo, al regresar a su lugar de origen, enfrentan limitadas opciones en obras gubernamentales.
Los albañiles refieren que históricamente la obra pública no ha representado una fuente constante de empleo, por lo que deben alternar con trabajos particulares o actividades del campo para sostener a sus familias cuando disminuye la construcción privada.
Ante este panorama, consideran que la economía del sector se mantiene activa principalmente por el flujo de remesas y plantean la necesidad de ser incluidos en futuros proyectos de infraestructura pública que se desarrollen en la Zona Maya.

