Imágenes difundidas por ambientalistas exhiben deformaciones en la estructura en el Tramo 5, que conecta Cancún con Tulum y reavivan preocupaciones por la estabilidad del terreno y los riesgos en una zona de alta fragilidad hídrica
REDACCIÓN
CANCÚN.- Un presunto hundimiento en el viaducto elevado del Tren Maya, en el Tramo 5 que conecta Cancún con Tulum, encendió alertas entre especialistas y ambientalistas, quienes advierten posibles riesgos para la integridad de la estructura. Las evidencias, difundidas mediante imágenes en redes sociales, muestran deformaciones en la superficie del terreno que sostiene el paso de los vagones.
El activista Guillermo DChristy, presidente del colectivo Sélvame del Tren, advirtió el fenómeno a través de una publicación en la red social x y lo atribuyó a la subsidencia, un proceso de hundimiento progresivo del suelo vinculado a la composición caliza de la región. “La roca caliza se disuelve lenta, pero de forma constante”, señaló, al explicar que esta interacción genera oquedades subterráneas como cuevas, ríos y cenotes, lo que debilita el subsuelo.
Según su análisis, ya se observan trabajos de reforzamiento mediante zapatas, lo que podría indicar afectaciones estructurales en una obra inaugurada apenas en febrero de 2024. “Esperemos que los ingenieros estén conscientes de que estas disoluciones eventualmente generan colapso”, advirtió. El tramo fue diseñado como viaducto elevado tras el rechazo del sector hotelero a su construcción junto a la carretera federal 307.
DChristy cuestionó el costo de las intervenciones y advirtió sobre escenarios de riesgo, como el tránsito de trenes de carga con hidrocarburos sobre selva asentada en un acuífero estratégico. “¿Cuánto dinero se sigue gastando, tratando de ganarle la carrera a la naturaleza?”, planteó. Hasta ahora, no hay posicionamiento público de autoridades federales sobre estas observaciones, mientras persisten cuestionamientos sobre la viabilidad técnica y ambiental del proyecto, que además opera por debajo de su demanda prevista y registra pérdidas diarias millonarias.
De acuerdo con datos disponibles, el Tren Maya transporta una fracción de los pasajeros estimados, lo que incrementa la presión financiera y técnica sobre su operación. Especialistas señalan que el monitoreo geotécnico continuo será clave para evaluar la estabilidad del viaducto y prevenir fallas mayores, en una zona caracterizada por su fragilidad geológica y alta interconexión hídrica. Las imágenes mantienen abierto el debate público





