17 julio, 2026

Alertan por obras junto a Chacmuchuch

Denuncian presunto relleno de manglares para construir un desarrollo habitacional de cinco mil viviendas, apenas a 100 metros del sistema lagunar

SALVADOR CANTO

CANCÚN.- El Comité de Vigilancia y Educación Ambiental Río Chacmuchuch denunció la presunta devastación y relleno de una zona de manglar para la construcción del desarrollo habitacional Sarabi, un proyecto que contempla alrededor de cinco mil viviendas y que se desarrolla a unos 100 metros del Área Natural Protegida (ANP) Sistema Lagunar Chacmuchuch y de la Reserva de la Biosfera del Caribe Mexicano.

La denuncia se sustenta en imágenes aéreas obtenidas por el Despertadron de El Despertador, en las que se aprecia la magnitud de los trabajos que se realizan en la parte posterior del predio ubicado sobre el Arco Vial con prolongación Tulum. Para los integrantes del comité, las obras representan un riesgo que debe ser investigado de inmediato por las autoridades ambientales, debido a la posible afectación de uno de los ecosistemas más importantes del norte de Quintana Roo.

El Sistema Lagunar Chacmuchuch comprende cerca de dos mil hectáreas de humedales y manglares entre los municipios de Benito Juárez e Isla Mujeres. Alberga más de 190 especies de flora y fauna, entre ellas cocodrilos, iguanas y numerosas aves migratorias, además de formar parte del corredor ecológico de la Reserva de la Biosfera del Caribe Mexicano. Sus manglares desempeñan un papel fundamental en la protección costera, la captura de carbono y el refugio de diversas especies.

Mientras tanto, el desarrollo Sarabi continúa promocionándose como un complejo con áreas verdes, ciclovías, pista de jogging, canchas deportivas, parques para mascotas, palapas y opciones de financiamiento mediante créditos Infonavit, Fovissste, bancarios y pago de contado.

Cinco mil viviendas… ¿con qué infraestructura?

Además del posible impacto ambiental, el proyecto genera otra preocupación: la capacidad de la zona para soportar un crecimiento urbano de esa magnitud.

Vecinos consultados por El Despertador señalaron que en el área donde se construye el desarrollo no existe una red consolidada de agua potable, drenaje sanitario ni capacidad suficiente de suministro eléctrico para atender la demanda que generaría un complejo de cinco mil viviendas.

La interrogante es inevitable: ¿cómo se pretende autorizar un fraccionamiento de esta magnitud sin garantizar previamente los servicios básicos?

Especialistas han advertido que la falta de infraestructura en nuevos desarrollos de Cancún suele traducirse en problemas de abastecimiento de agua, descargas irregulares de aguas residuales, sobrecarga de la red eléctrica y mayor presión sobre ecosistemas ambientalmente sensibles.

También hay dudas sobre los permisos

A la preocupación ambiental se suma la incertidumbre sobre la situación administrativa del proyecto.

En redes sociales, la usuaria Paola A. Silva publicó que, tras revisar información pública, hasta marzo de 2026 el desarrollo aún no aparecía lotificado en el Registro Público de la Propiedad ni registrado ante la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (Sedetus), pese a que la preventa comenzó en 2024. De acuerdo con esa publicación, esta situación representaría un foco de atención para quienes buscan adquirir una vivienda.

Otro usuario, identificado como MemorableLizard5198, afirmó que el proyecto podría desarrollarse sobre terrenos ejidales y recomendó verificar la situación jurídica antes de realizar cualquier inversión.

Al respecto, El Despertador consultó a diversos ejidatarios de Isla Mujeres, quienes señalaron desconocer la situación legal de la desarrolladora y aseguraron no contar con información sobre los permisos o el estatus jurídico del proyecto.

Exigen una revisión a fondo

Hasta el momento, no existe información pública ampliamente difundida que permita confirmar si las obras observadas cuentan con todas las autorizaciones ambientales y urbanas requeridas para un desarrollo de esta magnitud, particularmente por su cercanía con un ecosistema de alta sensibilidad ecológica.

Por ello, el Comité de Vigilancia y Educación Ambiental Río Chacmuchuch hizo un llamado a las autoridades ambientales federales, estatales y municipales para realizar una inspección que permita determinar si existe afectación al manglar y verificar que las obras cumplan con la legislación vigente.

Asimismo, pidió transparentar si el proyecto cuenta con autorización en materia de impacto ambiental, permisos de urbanización, cambio de uso de suelo y factibilidades de agua potable, drenaje sanitario y suministro de energía eléctrica suficientes para atender las cinco mil viviendas proyectadas.

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