La interrupción afectó a usuarios de Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Chiapas durante casi ocho horas; cuestiona expresidente Felipe Calderón la explicación oficial: el problema, por la falta de inversión en el sector eléctrico
REDACCIÓN
CANCÚN.- La Comisión Federal de Electricidad (CFE) atribuyó a “actos de vandalismo” la interrupción del suministro eléctrico que afectó durante varias horas a zonas de Quintana Roo, Yucatán, Campeche y Chiapas, luego de la salida de operación de dos líneas de alta tensión. El servicio quedó restablecido al 100% a las 3:08 de la madrugada de este martes, informó la empresa.
En un primer mensaje, la CFE explicó que su personal había localizado daños en las cadenas de aislamiento de las estructuras de transmisión. Tras acceder al sitio, las cuadrillas comenzaron el reemplazo de aisladores y realizaron maniobras para recuperar el suministro, en coordinación con el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
Sin embargo, no precisó qué tipo de actos ocurrieron, cuántas personas resultaron afectadas ni la magnitud total de la interrupción.
Los cortes comenzaron alrededor de las 20:00 horas del lunes y se prolongaron durante varias horas. La afectación no fue uniforme: mientras algunos sectores quedaron completamente a oscuras, otros registraron interrupciones parciales. La salida de dos líneas de transmisión comprometió el suministro en una amplia zona del sureste, debido a que estas instalaciones transportan grandes volúmenes de energía a largas distancias.
En Cancún, más de 20 regiones y supermanzanas reportaron falta de electricidad, en una noche con temperaturas de hasta 37 grados. La ausencia de energía dejó sin ventiladores y aire acondicionado a numerosos habitantes. Policías y agentes de tránsito fueron desplegados ante la suspensión de semáforos, mientras se realizaron patrullajes nocturnos para prevenir robos y saqueos. La zona hotelera y el corredor turístico de la ciudad mantuvieron el servicio, según reportes locales.
En Mérida circularon videos de calles y viviendas sin electricidad, mientras Tizimín presentó cortes en sectores del sur, centro y poniente. También hubo interrupciones en las comisarías de Dzonot Carretero y Sucopó. Usuarios de distintas localidades reportaron, además, fallas o intermitencias en la telefonía celular.
La CFE aseguró que los hospitales de la región contaban con energía mediante la red o plantas de emergencia y afirmó que mantuvo coordinación con gobiernos estatales y municipales. La empresa indicó que investiga para identificar a los responsables de los daños ocasionados a dos estructuras de 400 kilovoltios.
El señalamiento de vandalismo provocó críticas del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, quien vinculó el apagón con la falta de inversión en el sector eléctrico. “¿Vandalismo? Vandalismo es el haber dejado al sector eléctrico sin nueva inversión”, escribió en X, al advertir previamente sobre posibles apagones.
El episodio ocurre en una Península de Yucatán cuya infraestructura eléctrica enfrenta una demanda creciente. El desarrollo turístico, inmobiliario e industrial de Quintana Roo, Yucatán y Campeche ha elevado el consumo, mientras la región mantiene una alta dependencia de líneas de transmisión que transportan energía desde Chiapas; esta combinación de crecimiento de la demanda y rezagos en infraestructura mantiene vulnerable al sistema eléctrico regional.
El Despertador de Yucatán ha dedicado recientemente un reportaje en torno a la crisis energética que afecta a la Península, disponible en el link www.eldespertador.com.mx/crecer-sin-luz-crisis-energetica-peninsular/.
Empresarios reportan pérdidas
El apagón dejó afectaciones en el sector restaurantero de Quintana Roo. En Cancún, Perla Flores Navarro, presidenta de la delegación municipal de Canirac, informó que numerosos establecimientos tuvieron que cerrar anticipadamente al no contar con plantas de emergencia, mientras que en algunos puntos la interrupción se prolongó por más de ocho horas y comprometió sus insumos. La dirigente advirtió además que la creciente frecuencia de estos incidentes representa una preocupación para la actividad económica, pues “los apagones en diferentes puntos de la ciudad están siendo más frecuentes, lo cual, evidentemente, no ayuda al desarrollo económico del destino”.
En el sur del estado, Esteban Mena Villanueva, presidente de la Canirac Chetumal-Bacalar, informó que los negocios registraron fallas en sistemas de refrigeración, iluminación y terminales de cobro, lo que obligó a suspender operaciones en buena parte de los establecimientos. De acuerdo con un balance preliminar, las pérdidas económicas oscilaron entre 11 y 50 por ciento de los ingresos diarios, según el grado de afectación de cada negocio.
Ante la contingencia, la delegación anunció una reunión con el superintendente de la CFE en los próximos días, “para tener claras las razones técnicas y, sobre todo, para que se nos informe de los avances que tiene la paraestatal en cuanto a la inversión en infraestructura”, explicó Mena Villanueva.





