EDUARDO MAY
MÉRIDA.- Yucatán cerró el cuarto trimestre de 2025 con un incremento en la Población Económicamente Activa (PEA), que alcanzó 1.2 millones de personas, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Sin embargo, el reporte también refleja un aumento en la informalidad laboral y en las condiciones críticas de ocupación.
El secretario de Economía y Trabajo, Ermilo Barrera Novelo, señaló que la entidad se ubica como la segunda con mayor tasa de ocupación en el país y que los ingresos han crecido por encima del promedio nacional. Según el Inegi, la tasa de desocupación se situó en 1.5%, mientras que la informalidad alcanzó 59.9%.
Esto significa que seis de cada 10 personas ocupadas en el estado laboran sin acceso a seguridad social ni prestaciones. Aunque se reportó un aumento en el número de trabajadores afiliados al IMSS, la proporción de empleo informal creció, particularmente en zonas urbanas como Mérida y municipios conurbados, donde el comercio ambulante registró un alza cercana al 6 por ciento.
El informe indica que, pese al bajo nivel de desempleo, Yucatán continúa entre las entidades con menores ingresos salariales promedio por trabajador. Esta situación impacta en el consumo y en las condiciones de vida de las familias.
El documento también advierte que los empleos mejor remunerados, vinculados al sector industrial, han mostrado contracción, mientras que la mayor parte de las nuevas ocupaciones se concentra en el sector terciario, principalmente comercio y servicios.
Al cierre de 2025, cerca de 850,000 personas se encontraban en la informalidad, lo que representa un reto estructural para el mercado laboral del estado y plantea la necesidad de fortalecer la generación de empleos formales con mejores condiciones salariales y de protección social.


