Eduardo May
MÉRIDA.- Al menos cuatro denuncias por presunto fraude relacionadas con plataformas de renta vacacional fueron presentadas durante la última semana ante la Fiscalía General del Estado. Los afectados, visitantes que viajaron a Mérida tras reservar alojamiento por internet, descubrieron al llegar que los inmuebles ofrecidos no existían o que no había una empresa responsable para reembolsar el dinero pagado.
La presidenta de la Asociación Mexicana de Prestadores de Servicios Turísticos de Yucatán, Rosa García Pantoja, advirtió que este tipo de estafas aumenta durante los periodos vacacionales, cuando proliferan páginas falsas, perfiles apócrifos en redes sociales y supuestos operadores que solicitan depósitos a cuentas personales.
Explicó que estas plataformas fraudulentas ocasionan importantes pérdidas económicas a los turistas, quienes pagan por adelantado la renta de casas o departamentos que en realidad no existen o cuyos anuncios fueron utilizados para engañarlos.
Por su parte, el presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles de Yucatán (AMHY), Juan José Martín Pacheco, alertó sobre la suplantación de hoteles y recomendó realizar los pagos únicamente a cuentas oficiales. Asimismo, recordó que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha emitido recomendaciones para reducir los riesgos al contratar servicios turísticos, entre ellas verificar la autenticidad de los sitios web y reservar únicamente con empresas formalmente establecidas.
Martín Pacheco señaló que, aunque Mérida cuenta con una amplia oferta de hospedaje, muchos viajeros son atraídos por promociones irreales difundidas en páginas fraudulentas, lo que además de ocasionar pérdidas económicas genera una mala experiencia para los visitantes.
Indicó que el pasado fin de semana al menos cuatro familias de turistas nacionales denunciaron haber pagado por adelantado el alquiler de departamentos que nunca pudieron localizar y cuyos supuestos prestadores del servicio desaparecieron tras recibir el dinero.
Finalmente, advirtió que estos fraudes se repiten de manera constante y afectan tanto a los visitantes como a la imagen del destino turístico.



