EDUARDO MAY
MÉRIDA.- El Ayuntamiento de Mérida anunció que endurecerá las sanciones contra comercios y particulares que arrojen basura, grasas, aceites o residuos a la vía pública, al considerar que estas prácticas contribuyen al colapso de alcantarillas, pozos de absorción y sistemas de drenaje pluvial.
Tras las intensas lluvias registradas en Mérida y su zona metropolitana, las autoridades municipales informaron que se perforarán 120 pozos colectores en puntos críticos donde se presentan encharcamientos recurrentes y acumulación de agua que afecta viviendas, vialidades y espacios públicos.
La alcaldesa Cecilia Patrón Laviada señaló que uno de los principales problemas detectados es la acumulación de basura, aguas jabonosas, grasas y otros desechos que obstruyen los mecanismos de filtración del agua de lluvia en calles y avenidas.
Indicó que el municipio mantendrá una política de tolerancia cero contra quienes incumplan la normatividad ambiental. Explicó que se han identificado establecimientos que desechan aceites, grasas, empaques, cajas y otros residuos en la vía pública, afectando el funcionamiento de alcantarillas, rejillas y pozos de absorción.
La presidenta municipal adelantó que en los próximos días se propondrán modificaciones al reglamento municipal para facultar al personal de inspección ambiental a clausurar, de manera temporal o definitiva, establecimientos que descarguen sustancias contaminantes o residuos en espacios públicos.
Actualmente, explicó, la normativa contempla principalmente sanciones económicas que en muchos casos no son cubiertas por los infractores, lo que limita la capacidad de las autoridades para prevenir estas conductas.
Patrón Laviada subrayó que la acumulación de residuos provoca daños a la carpeta asfáltica y reduce la capacidad de absorción del sistema pluvial, generando inundaciones y encharcamientos durante la temporada de lluvias.
Añadió que, aunque la red de drenaje recibe mantenimiento una o dos veces al año, la acumulación constante de grasas y residuos acelera su saturación. Por ello, insistió en que la conservación de la infraestructura pública requiere la corresponsabilidad de autoridades, comercios y ciudadanía.
Finalmente, reiteró que se aplicarán multas más severas y, en casos de reincidencia, clausuras temporales o definitivas a los negocios que continúen contaminando la vía pública.



