MÉXICO.- El mercado bursátil mexicano mantiene 17 empresas que, aunque continúan listadas en la Bolsa Mexicana de Valores, operan con una bursatilidad mínima y permanecen prácticamente inmóviles, condición que especialistas identifican como emisoras “zombis”, debido a la escasa liquidez de sus acciones y la alta concentración accionaria.
De acuerdo con Jorge Alegría, director general del Grupo BMV, estas compañías “poseen una base de utilidad que les permite mantenerse a flote operativamente”, pero enfrentan un problema estructural: sus títulos están concentrados en pocos propietarios, lo que impide una valuación dinámica y desalienta la llegada de nuevos inversionistas.
Entre las emisoras figuran Altos Hornos de México, QB Industrias, Qumma, Savia, Agroindustrial Exportadora Alimentos, Tekchem, Gomo, Iasasa, Edoardos Martin, Procorp, Himexsa, Sare, Crédito Real, Unifin, Grupo Famsa e ICA, varias con operaciones suspendidas desde hace años y algunas inmersas en procesos de quiebra.
Pese a ese panorama, directivos de la Bolsa mantienen contacto con varias de estas empresas para intentar reactivar la negociación de sus acciones. Entre las medidas propuestas destacan la contratación de formadores de mercado, fideicomisos para empleados e inclusión en índices bursátiles.
El objetivo es incrementar el volumen de operación, mejorar la liquidez y facilitar que el mercado refleje un precio más representativo para cada emisora. Alegría indicó que al menos tres compañías ya elaboran estrategias específicas para recuperar dinamismo, atraer inversionistas institucionales y fortalecer su presencia bursátil. La BMV considera que una mayor dispersión accionaria y mecanismos permanentes de operación podrían devolver visibilidad a estas emisoras y evitar que permanezcan sin movimiento durante periodos prolongados, aunque reconoció que el proceso dependerá también del interés de sus accionistas mayoritarios actuales. (Con información de El Economista)

