AGENCIAS
BRASILIA.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó como “inaceptable” la decisión del Gobierno de Estados Unidos de sancionar al juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, e imponer nuevos aranceles a productos brasileños.
Las medidas fueron anunciadas por la administración de Donald Trump bajo la Ley Magnitsky, que permite bloquear activos y restringir operaciones financieras a extranjeros señalados de corrupción o violaciones a derechos humanos. Washington argumentó que las sanciones se aplican por presuntas irregularidades en procesos judiciales vinculados al expresidente Jair Bolsonaro.
Lula defendió la independencia del Poder Judicial y acusó a sectores políticos brasileños de alentar las medidas. “La justicia no se negocia y cualquier intento de debilitarla es una amenaza a la democracia”, afirmó en un mensaje oficial. También aseguró que su gobierno está dispuesto a negociar temas comerciales, pero advirtió que utilizará los mecanismos legales para responder a las restricciones.
En paralelo, Trump ordenó un arancel del 50% a varias exportaciones brasileñas, justificándolo como represalia por los procesos que enfrenta Bolsonaro. El canciller brasileño, Mauro Vieira, calificó las sanciones como una injerencia externa y declaró que Brasil “se reserva el derecho de responder”.
La Corte Suprema brasileña respaldó al juez Moraes y reiteró que los juicios sobre ataques a la democracia son competencia exclusiva del sistema judicial del país. El conflicto incrementa la tensión diplomática entre ambas naciones.

