AGENCIAS
KINSHASA.- El brote de ébola más rápido registrado en la historia superó los 2,000 casos confirmados y 754 muertes, mientras las autoridades sanitarias enfrentan nuevos obstáculos para contener la epidemia en el este de la República Democrática del Congo.
La Organización Mundial de la Salud informó que 80% de los nuevos contagios están relacionados con cadenas de transmisión desconocidas, lo que dificulta identificar el origen de las infecciones y aislar oportunamente a los pacientes.
El virus corresponde a la cepa Bundibugyo, para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados. Aunque investigadores ya iniciaron estudios sobre dos terapias experimentales, su eficacia aún deberá comprobarse en ensayos clínicos.
La crisis también se agravó por huelgas de trabajadores sanitarios que denunciaron falta de pago. Personal de centros de tratamiento en Ituri y del Hospital General de Bunia suspendió actividades y bloqueó accesos, aunque aceptó reanudar labores si recibe salarios pendientes en un plazo de 72 horas.
El brote se expande en una región afectada por conflictos armados, infraestructura limitada y desinformación sobre la enfermedad. Además, surgieron casos sospechosos cerca de Kisangani, una de las mayores ciudades del país, lo que incrementó la preocupación por una propagación más amplia.
Las autoridades recordaron que el ébola se transmite mediante contacto directo con fluidos corporales infectados o materiales contaminados. También restringieron prácticas funerarias tradicionales, incluido el lavado de los cuerpos, debido al riesgo de contagio después de la muerte. Estas medidas han generado inconformidad entre diversas comunidades, mientras continúan las negociaciones para restablecer plenamente los servicios médicos y fortalecer la respuesta contra la emergencia sanitaria, sin lograr frenar hasta ahora el acelerado avance del virus.

