Perla Hoil
CANCÚN.- Cada domingo, la Plaza de la Reforma de Cancún se convierte en una pista de baile con las llamadas Tardes de Baile, un programa gratuito y familiar que reúne, en promedio, a cerca de 2 mil personas entre las 18:00 y las 22:00 horas. Con los años, este encuentro se ha convertido en una tradición para quienes cada semana encuentran aquí un espacio para convivir, bailar y disfrutar.
Ahora, la actividad busca dar un paso más. Carlos López Jiménez, director general del Instituto de la Cultura y las Artes de Cancún, informó que ya se trabaja en la organización de un festejo especial y en el proceso para intentar inscribir las Tardes de Baile en el Récord Guinness, aunque todavía deben cumplirse diversos requisitos y obtener la aprobación correspondiente.
Además, ya fue presentada la solicitud para buscar su declaratoria como patrimonio cultural inmaterial. De acuerdo con el funcionario, el procedimiento podría tardar alrededor de un año, pues primero deberá ser analizado por un comité de especialistas y posteriormente pasar por otras instancias.
La respuesta ciudadana refleja la importancia que tiene este espacio. Cuando el baile se suspende por lluvia u otros eventos, las inconformidades no tardan en llegar. Para muchas personas, representa una oportunidad para salir, divertirse y convivir sin acudir a bares o centros nocturnos.
La música es otro elemento distintivo. Los asistentes llegan desde temprano y dejan sus peticiones bajo una dinámica sencilla: la canción que se solicita, se baila. Salsa, danzón y rock and roll son algunos de los ritmos predominantes.
Más allá de un posible Récord Guinness o de una declaratoria oficial, el valor de este encuentro está en que la ciudadanía ya lo hizo suyo. Ahora Cancún busca que esta tradición también obtenga un reconocimiento institucional.

