Harold Amábilis
CALKINÍ.- La capellanía de Fátima fue escenario de la tradicional bajada y coronación de la Virgen de Fátima, en una jornada que reunió a la comunidad en torno a una de las celebraciones más representativas del calendario religioso local.
La ceremonia inició con la eucaristía oficiada por el presbítero Rogelio Panti Ruiz, director espiritual del seminario Santa María de Guadalupe. Al concluir el acto litúrgico, se realizó el descenso de la imagen, momento en el que la feligresía acompañó con rezos y cánticos.
Durante la maniobra, el repique de las campanas y la pirotecnia marcaron el ambiente festivo en los alrededores del templo, mientras habitantes del barrio se congregaban para presenciar el acto.
La imagen, vestida de blanco, fue colocada a la altura de los asistentes, donde posteriormente se llevó a cabo la imposición de la corona de oro, pieza que forma parte de la tradición desde hace varias décadas.
Concluida la ceremonia, la Virgen fue instalada en su trono, quedando al alcance de los fieles para su veneración.
Las actividades centrales de la festividad se desarrollarán del 13 al 19 de mayo, e incluyen procesiones, celebraciones religiosas, una feria cultural y la instalación de un corredor artesanal.
Con este acto, la comunidad de Calkiní da inicio a una semana de actividades en la que la devoción mariana y las tradiciones locales se integran en una celebración comunitaria.



