MÉXICO.- Un contrato por 1.2 millones de pesos otorgado por el Senado de la República a un camarógrafo identificado como colaborador cercano del presidente de la Mesa Directiva, Gerardo Fernández Noroña, desató cuestionamientos sobre el manejo de recursos públicos y los criterios utilizados para la asignación de servicios en la Cámara alta.
De acuerdo con información del portal Eme Equis, Emiliano González González, que se hizo célebre tras la agresión del senador ‘Alito’ Moreno a su jefe, recibió recursos mediante un esquema de contratación relacionado con servicios audiovisuales y de producción de contenidos. La revelación generó críticas de sectores opositores y especialistas en transparencia, quienes demandaron aclaraciones sobre el procedimiento que derivó en la asignación del contrato.
La controversia se centra en la cercanía profesional entre el prestador del servicio y Fernández Noroña, figura destacada de Morena y actual presidente del Senado. Los cuestionamientos apuntan a la necesidad de garantizar procesos abiertos y competitivos para evitar posibles conflictos de interés.
Fuentes legislativas señalaron que la contratación se realizó dentro de los mecanismos administrativos vigentes. Sin embargo, la difusión de los montos involucrados provocó un debate sobre la pertinencia del gasto y la fiscalización de los recursos destinados a actividades de comunicación institucional.
Desde el entorno de Fernández Noroña se rechazaron señalamientos de favoritismo y se sostuvo que los servicios contratados cumplen funciones específicas para la producción y difusión de materiales audiovisuales relacionados con las actividades legislativas.
Organizaciones civiles han insistido en que todas las contrataciones financiadas con recursos públicos deben estar sujetas a mecanismos de supervisión y rendición de cuentas que permitan verificar su legalidad y justificación. (Con información de EmeEquis)

