Mientras cada año las autoridades beliceñas conmemoran las raíces de la identidad cultural, en el municipio de OPB se ha omitido el cultivo de la memoria histórica
REDACCIÓN
CHETUMAL.- La zona arqueológica de Santa Rita, en Corozal, Belice, celebró el 29 de agosto su título como Cuna del Mestizaje maya-español, atribuido a la unión entre la princesa maya Zazil Ha y el náufrago español Gonzalo Guerrero.
Este festival se realiza desde hace 12 años, con la participación constante del gobierno de Quintana Roo, cuya capital, Chetumal, también afirma ser la Cuna del Mestizaje no solo de la región, sino de México. Sin embargo, no cuenta con una celebración comparable para conmemorar y promocionar dicho título.
En esta edición, el gobierno de Quintana Roo participó como patrocinador y envió al Ballet Folklórico del estado, que se unió a estudiantes del Centro Escolar México Junior College, Corozal Junior College y Corozal Community College en el evento.
El festival es organizado por la Belize Tourism Industry Association (BTIA), Capítulo Corozal, y presentó la recreación de la boda maya de Zazil Ha y Gonzalo Guerrero, presidida por el “sukum” Emilio Novelo, como parte de las acciones para fomentar el turismo cultural.
Entre los invitados estuvieron el jefe de Cancillería y Asuntos Políticos de la Embajada de México en Belice, Vladimir Hernández Lara; el jefe de Turismo del Ministerio de Turismo de Belice, Josué Carballo; el alcalde de Corozal, Rigoberto Vellos; y el presidente nacional de BTIA, Efrén Pérez.
Mientras que del lado beliceño del Río Hondo se celebra anualmente la identidad cultural con vestuarios, música folclórica y danzas típicas, en Chetumal el Ayuntamiento de Othón P. Blanco no ha promovido acciones similares para cultivar la memoria histórica.
En Quintana Roo se reconoce a Chactemal como la Cuna del Mestizaje. Aunque la ubicación exacta del antiguo señorío es desconocida, se identifica con la capital estatal. En la ciudad, los monumentos que rememoran la historia de Zazil Ha y Gonzalo Guerrero están descuidados, con evidencias de vandalismo, como ocurre con el que se encuentra en la entrada de la ciudad y el del frente del Mercado Ignacio Manuel Altamirano, conocido como “Mercado Viejo”, agrietado por falta de mantenimiento.







