La regidora del municipio Othón P. Blanco reflexiona sobre la situación de la ciudad en su aniversario: inconformidad social, debilidad institucional y desafíos para impulsar un desarrollo efectivo; “la tercera es la vencida”
SALVADOR CANTO
En medio de un escenario político cada vez más competitivo en Quintana Roo, rumbo a las elecciones de 2027, la figura de Lidia Esther Rojas Fabro ha comenzado a consolidarse como una de las voces más visibles de la oposición en el sur del estado. Desde su posición como vicecoordinadora nacional de Mujeres en Movimiento y regidora en Othón P. Blanco, ha construido un perfil basado en el trabajo territorial, la crítica directa a las decisiones gubernamentales y una narrativa enfocada en la cercanía con la ciudadanía.
Su crecimiento político no es menor: de poco más de seis mil votos en 2021, pasó a superar los 41 mil en la elección de 2024, en un proceso que ella misma califica como irregular por la mínima diferencia final y las impugnaciones. En ese contexto, Rojas Fabro no solo reconoce el hartazgo social, sino que también se asume como parte de una nueva generación política que busca romper con prácticas tradicionales.
Con aspiraciones abiertas —que van desde una diputación local o federal hasta la presidencia municipal e incluso una eventual candidatura a la gubernatura—, sostiene que su prioridad sigue siendo Othón P. Blanco.
En entrevista con El Despertador, De Viva Voz aborda primero el panorama político, su papel como oposición y sus perspectivas rumbo al futuro, para después profundizar en la situación de Chetumal en el marco de su 128 aniversario.
—Con 2027 en el horizonte, ¿cuáles son tus aspiraciones políticas?
—Estoy abierta a todas las posibilidades. Puedo ser candidata a diputada local, diputada federal, a la presidencia municipal e incluso, de acuerdo con algunas encuestas, a la gubernatura. Pero más allá de los cargos, hay un compromiso con Othón P. Blanco. La gente me lo dice todos los días: “la tercera es la vencida”. Eso refleja una expectativa clara de cambio.
—¿Qué te dejó la experiencia electoral de 2024?
—Dejó en evidencia el hartazgo ciudadano. Pasamos de poco más de 6 mil votos en 2021 a más de 41 mil en 2024. Fue una elección cerrada, con inconsistencias y una diferencia mínima. Más allá de eso, demuestra que la gente quiere un cambio real.
—¿Movimiento Ciudadano es hoy la principal oposición en el sur?
—Sí, y lo asumimos con responsabilidad. No se trata de estar en contra de todo, sino de señalar lo que está mal y reconocer lo que se hace bien. Hemos sido de los pocos que alzan la voz en temas como impuestos o decisiones que afectan directamente a la ciudadanía.
—Has señalado que incluso has hecho más que otros representantes populares, ¿a qué te refieres?
—A que muchas veces, desde lo local, hemos impulsado acciones que corresponderían a legisladores federales o senadores. Por ejemplo, hemos llevado temas al Senado, presentado exhortos y gestionado asuntos como la clínica del ISSSTE o la situación del sector cañero. Lo que no hacen algunos representantes, lo estamos haciendo nosotros desde el ámbito municipal.
—¿Qué está fallando en la política actual?
—Se promete más de lo que se puede cumplir y se pierde la cercanía con la gente. Además, hay una tendencia a quitarle facultades a los municipios, lo que debilita su capacidad de respuesta.
—¿El hartazgo social es evidente?
—Totalmente. Lo ves en la calle, en las comunidades, en los trabajadores, en los empresarios. Hay molestia por la inseguridad, por el uso del recurso público y por la falta de resultados.
—En el 128 aniversario de Othón P. Blanco, ¿cómo evalúas el desarrollo de Chetumal?
—Hay que ser sinceros: Chetumal fue una ciudad comercial fuerte, con identidad y dinamismo. Hoy vemos abandono. Se habla de desarrollo, pero la realidad en muchas colonias es distinta.
—¿Qué pasa con proyectos como el Barrio Mágico?
—Se han enfocado en la imagen más que en el fondo. Barrio Bravo, que era el corazón comercial, hoy tiene locales cerrados y poca actividad. Falta una estrategia real de reactivación.
—¿Y el Tianguis del Bienestar y otros proyectos?
—Muchos no están funcionando. Hay inversión, pero sin resultados sostenibles. Se necesita planeación y seguimiento.
—¿Dónde debería enfocarse el recurso público?
—En lo básico: servicios públicos, colonias olvidadas, transporte accesible. El recurso debe ir a donde realmente se necesita.
¿Se puede rescatar Chetumal?
Sí, con planeación, honestidad y voluntad. No es solo cuánto dinero hay, sino cómo se usa.
—En este aniversario, ¿qué mensaje dejas?
—Que Chetumal tiene historia y potencial, pero necesita decisiones responsables. Es momento de dejar la simulación y empezar a resolver los problemas de fondo.












