AGENCIAS
PEKÍN.- Una extensa operación de cartografía y monitoreo oceánico emprendida por China en los océanos Pacífico, Índico y Ártico ha encendido alertas entre expertos en defensa, quienes advierten que estos trabajos podrían fortalecer sus capacidades en guerra submarina.
De acuerdo con un análisis de la agencia Reuters, decenas de buques de investigación han recolectado durante años información detallada del lecho marino, condiciones del agua y corrientes, datos clave para la navegación, ocultamiento y detección de submarinos.
Uno de los casos documentados es el buque Dong Fang Hong 3, vinculado a la Universidad Oceánica de China, que ha operado en zonas estratégicas cercanas a Taiwán, Guam y el estrecho de Malaca. Aunque oficialmente realiza estudios científicos, especialistas consideran que la información obtenida tiene valor militar.
Expertos en guerra naval señalan que este tipo de datos permite optimizar el despliegue de submarinos y mejorar la detección de unidades adversarias mediante el análisis de variables como temperatura, salinidad y propagación del sonido en el agua.
Las operaciones se concentran en áreas de relevancia estratégica, incluyendo rutas comerciales clave y zonas cercanas a instalaciones militares de Estados Unidos y sus aliados.
Analistas también vinculan esta estrategia con la política de “fusión civil-militar” impulsada por el gobierno chino, que integra investigación científica con desarrollo de capacidades de defensa.
El alcance de estas actividades, que incluye el uso de sensores y el mapeo sistemático del fondo marino, es considerado por especialistas como un paso hacia el fortalecimiento de una capacidad naval de alcance global, con implicaciones directas en el equilibrio estratégico marítimo.

