17 abril, 2026

Chocan por la tortilla

MEX9698. CIUDAD DE MÉXICO (MÉXICO), 15/04/2026.- Una persona trabaja en una tortillería este miércoles, en la Ciudad de México (México). El Consejo Nacional de la Tortilla(CNT) advirtió que la cadena de costos, la informalidad y la sobreoferta de negocios hacen “insostenible” mantener sin cambios el precio de la tortilla, principal alimento de la dieta mexicana. EFE/Alex Cruz

Como en una realidad paralela, el gobierno mexicano sostiene que “no existe justificación” para un alza de precios; mientras tortilleros advierten que la cadena de costos, la informalidad y la sobreoferta hacen insostenible mantener el precio

MÉXICO.- El precio de la tortilla se ha convertido en un punto de confrontación entre el Gobierno federal y los productores del sector, con posturas encontradas sobre la viabilidad de mantener sin cambios su costo al consumidor.

Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que “no hay ninguna razón” para aumentar el precio del alimento, al señalar que el maíz se mantiene en niveles históricamente bajos, representantes de la industria advierten que el problema no radica en ese insumo, sino en el conjunto de costos que enfrentan los negocios.

Homero López, presidente del Consejo Nacional de la Tortilla (CNT), sostuvo que factores como salarios, impuestos, cuotas de seguridad social, licencias, dictámenes de protección civil, papel grado alimenticio, refacciones y energéticos han incrementado de forma sostenida en los últimos años, lo que ha reducido los márgenes de operación.

Indicó que un eventual aumento en la harina tendría un impacto marginal, de alrededor de 25 centavos por kilogramo, mientras que otros costos acumulados han generado una presión más significativa. En ese contexto, afirmó que mantener el precio actual resulta inviable para muchos establecimientos formales.

El dirigente también señaló que la competencia del sector informal afecta el equilibrio del mercado. Estimó que en el país operan más de 130,000 tortillerías, con un consumo promedio superior a 65 kilogramos por persona al año, y un precio promedio de 24.2 pesos por kilo, con variaciones que van de 15.75 a 31 pesos.

A su juicio, existe una sobreoferta de negocios, equivalente a cerca de 280 % más de los necesarios, lo que reduce el volumen de ventas por establecimiento. Explicó que vender entre 100 y 180 kilogramos diarios no genera utilidades si se cumplen todas las obligaciones, mientras que a partir de 200 kilogramos comienza a haber margen.

López denunció además prácticas de corrupción local y el encarecimiento constante de insumos como refacciones, que en algunos casos han aumentado varias veces en un mismo año. En los últimos tres años, dijo, la cadena de costos ha registrado incrementos de alrededor del 17 %.

Aunque el CNT no fija precios por razones legales, planteó la posibilidad de ajustes regionales de uno a dos pesos en ciudades como la capital del país y de hasta cuatro pesos en otras zonas, al tiempo que pidió evitar abusos y mantener coordinación con autoridades.

En tanto, el Gobierno federal informó que dará seguimiento al tema a través del Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla y del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), además de mantener el monitoreo de establecimientos mediante Profeco.

Pese a ello, los representantes del sector insisten en que la combinación de costos, informalidad y saturación del mercado mantiene bajo presión a la industria, que advierte dificultades para sostener los precios actuales en el corto plazo. (Con información de agencias)

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