El investigador quintanarroense, colaborador de El Despertador, impartirá en el Museo de América una conferencia sobre la pintura mural mesoamericana y su vínculo con rituales y tradiciones vigentes en México
SALVADOR CANTO
CANCÚN.- El escritor e investigador quintanarroense Claudio Obregón Clairin ha sido invitado a impartir la conferencia “La pintura mural mesoamericana” este 7 de mayo a las 17:00 horas en el Museo de América, en Madrid, España, en un reconocimiento a su trayectoria académica y labor de divulgación cultural.
Columnista del periódico El Despertador, Obregón ha consolidado una carrera internacional con conferencias, cursos y presentaciones en instituciones como el Museo de Historia de Gatineau, la Universidad de Quebec en Montreal, la Universidad de Montreal, el Consulado de México en Montreal y la Universidad de Neiva, en Colombia, además de múltiples participaciones en universidades y centros culturales de México.
Actualmente dirige el Encuentro Internacional de Mayistas y el Centro de Estudios Antropológicos e Históricos Panimil. Entre sus aportaciones destaca el hallazgo, en 2013, de un relato mitológico a 20 metros de profundidad en la cueva Pak Chen, en Kantunilkín, Quintana Roo. Su línea de investigación más reciente se centra en el origen de la diferenciación social hereditaria en sitios arqueológicos paleolíticos y neolíticos de España, Malta, Italia y Turquía.
En entrevista, el investigador calificó su participación en el Museo de América como “un privilegio y un honor”, y adelantó que su ponencia partirá de una reflexión sobre las civilizaciones mesoamericanas, las cuales —explicó— construyeron sistemas religiosos basados en entidades divinas con las que interactuaban mediante calendarios cíclicos, además de desarrollar escrituras y expresiones artísticas propias.
Durante la conferencia abordará el chamanismo agrícola olmeca, una temática poco valorada por la academia; así como los murales de San Bartolo, en Guatemala, que muestran una notable complejidad narrativa en torno al mito de la creación y los rituales del poder.
El análisis incluirá los murales de Bonampak, con escenas de batalla, rituales y expresiones escénicas; los de Calakmul, que retratan la vida cotidiana; y los de Cacaxtla, cuya iconografía refleja influencia maya. También examinará los murales de Chichén Itzá y Tulum —estos últimos en formato códice con rasgos mixtecos—, así como los de Xel-Há, donde destaca la presencia de iconografía teotihuacana pese a la distancia geográfica. A ello se sumará una revisión de la pintura mural de Teotihuacan, caracterizada por su simbolismo y representaciones de carácter mitológico.
Respecto a la aportación de la pintura mural mesoamericana al conocimiento histórico, Obregón señaló que “quizá nos permite aproximarnos al imaginario religioso de sociedades que evolucionaron aisladas de Oriente y Occidente; esa singularidad nos conduce a descubrir la asimetría entre el discurso lógico cartesiano y los opuestos complementarios mesoamericanos”. Añadió que, a través de las imágenes que presentará en la Sala de la Reina, se podrá constatar cómo en Mesoamérica “la forma y el fondo constituyen una unidad y el color se concebía como una impronta divina”.
El investigador explicó que su exposición propondrá un recorrido que va “desde Oxtotitlán hasta Cacaxtla y de Teotihuacan a Tulum”, con el objetivo de analizar obras maestras que contienen rituales y tradiciones alimenticias que aún permanecen vigentes en México.
Finalmente, Obregón agradeció a la asociación cultural La Mera, al Centro de Estudios Antropológicos e Históricos Panimil y al artista plástico quintanarroense Otoniel Sala, quienes sumaron esfuerzos con el Museo de América para concretar su participación en Madrid, fortaleciendo así la presencia del pensamiento y la investigación quintanarroense en escenarios internacionales.







