WASHINGTON.- El paso del cometa interestelar 3I/ATLAS ha abierto una ventana única al pasado del universo. Observaciones recientes del telescopio espacial James Webb Space Telescope sugieren que este objeto no solo proviene de otro sistema estelar, sino que podría tener entre 10,000 y 12,000 millones de años, lo que lo colocaría entre los cuerpos más antiguos jamás observados.
A diferencia de los cometas comunes que se originan en nuestro sistema solar, 3I/ATLAS viaja desde el espacio interestelar, es decir, desde regiones fuera de la influencia del Sol. Su velocidad y trayectoria ya indicaban que no se había formado aquí, pero el análisis detallado de los gases que libera al acercarse al Sol permitió obtener información más precisa sobre su composición y origen.
Este proceso, conocido como sublimación, funciona como una especie de “radiografía” del interior del cometa. Gracias a ello, los científicos detectaron proporciones de elementos que no coinciden con los objetos del sistema solar. En particular, destacan la presencia de agua enriquecida con deuterio y niveles inusuales de carbono, señales de que se formó en condiciones muy distintas a las actuales.
El análisis apunta a que el cometa se originó en un entorno extremadamente frío, cercano a los 30 Kelvin, posiblemente dentro de un disco protoplanetario en una etapa temprana de la galaxia. Esto sugiere que el material que lo compone se formó cuando el universo apenas comenzaba a construir sus primeras estrellas y planetas.
Uno de los aspectos más relevantes del hallazgo es que este tipo de objetos podría conservar información sobre las primeras etapas de formación cósmica. Esto permite a los científicos estudiar directamente materiales que existían mucho antes del nacimiento del sistema solar.
Sin embargo, el tiempo de estudio es limitado. Tras su paso cercano al Sol y la Tierra, el cometa continúa su camino de regreso al espacio interestelar, alejándose rápidamente y volviéndose cada vez más difícil de observar.
Aunque su composición pudo alterarse con el paso de miles de millones de años debido a la radiación cósmica, 3I/ATLAS sigue siendo una de las muestras más antiguas analizadas hasta ahora, ofreciendo pistas valiosas sobre cómo era el universo en sus primeras etapas. (Con información de Gizmodo)

