EDUARDO MAY
MÉRIDA.- Tras advertir sobre una posible paralización del transporte público por un adeudo de 180 millones de pesos que atribuyen al Gobierno del Estado, concesionarios del sistema Va y Ven redujeron a la mitad el número de unidades en circulación, lo que provocó largas filas, retrasos y quejas de usuarios en distintos puntos de la ciudad.
Los transportistas retiraron cerca de 400 unidades de las rutas de mayor demanda, entre ellas Circuito Colonias, Metropolitano y diversos recorridos hacia el norte de Mérida, zona donde se concentra una parte importante de los centros laborales.
En un comunicado, señalaron que, debido a la falta de pago de adeudos operativos por parte de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY), únicamente les es posible operar con aproximadamente el 50 por ciento de la flota disponible.
“Esta situación no responde a una medida de presión, a una suspensión voluntaria del servicio ni a una decisión empresarial para afectar a los usuarios. Se trata de una consecuencia directa de la falta de liquidez que enfrentan las empresas después de meses de operar con pagos pendientes y costos crecientes”, indicaron.
Los concesionarios afirmaron que han sostenido reuniones y mesas de trabajo con la ATY y con el Gobierno del Estado, particularmente con la Secretaría General de Gobierno, en busca de soluciones que evitaran llegar a este escenario. Sin embargo, sostienen que los adeudos continúan sin regularizarse.
La reducción del servicio se reflejó en paraderos abarrotados. Usuarios, estudiantes y trabajadores reportaron esperas de hasta una hora para abordar unidades que llegaban saturadas o con importantes retrasos.
Los empresarios del transporte señalaron que enfrentan dificultades para cubrir gastos indispensables para la operación diaria, como combustible, mantenimiento preventivo y correctivo, refacciones, servicios de talleres especializados, nómina, obligaciones laborales, seguros y otros costos operativos.
Según expusieron, durante meses absorbieron incrementos en combustible, mantenimiento y salarios sin una actualización del pago por kilómetro recorrido, mientras los adeudos acumulados superan los 180 millones de pesos en todo el sistema.
Los concesionarios solicitaron al Gobierno del Estado cubrir los pagos pendientes para restablecer la operación total de las unidades que prestan servicio en Mérida.

