8 octubre, 2026

Concluyen las fiestas del Cristo Negro

Harold Amábilis

CAMPECHE.- Con la mirada puesta en una tradición que durante siglos ha acompañado la vida religiosa de Campeche, concluyeron las fiestas dedicadas al Cristo Negro, Señor de San Román, al cumplirse en 2026 el 461 aniversario de la llegada de la Sagrada Imagen a tierras campechanas, una celebración que reunió durante los meses de agosto y septiembre a visitantes de toda la Península de Yucatán en torno al Santuario Diocesano, el cual tuvo en la tradicional Procesión de las Tres Puertas su acto de clausura.

La jornada de cierre recuperó una ceremonia profundamente vinculada con la historia del Santuario y con la devoción que la comunidad ha construido en torno al Cristo Negro, una celebración que marca el final del ciclo ritual anual y que representa la renovación de los votos entre Cristo con su pueblo.

El nombre de la ceremonia responde a los tres accesos del templo, vinculados simbólicamente con las personas de la Santísima Trinidad. La puerta ubicada en el muro de mar, correspondiente al lado del Evangelio, representa al Hijo; la entrada principal se relaciona con el Padre, mientras que el acceso situado en el muro de tierra, correspondiente a la Epístola, representa al Espíritu Santo. De esta manera, la salida de la imagen por los distintos puntos del Santuario constituye una representación devocional que articula el espacio del templo con la expresión pública de la fe.

La celebración religiosa estuvo encabezada por el obispo de Campeche, el monseñor José Alberto González Juárez, acompañado por el párroco del Santuario Diocesano del Cristo Negro, Señor de San Román, el presbítero Juan Arcos Arana, y por el vicario del Santuario, el presbítero Marco Antonio Martínez.

Durante la jornada se desarrollaron diversas actividades vinculadas con el cierre de las festividades, entre ellas la recepción, durante la madrugada, de los peregrinos procedentes de Tixkokob, Yucatán, quienes son parte de esta tradición desde el año 1809. En el atrio del templo, voluntarios de la parroquia y miembros del Grupo de Colaboradores ofrecieron alimentos a los visitantes, mientras agrupaciones musicales participaron en el homenaje al Cristo Negro. Después de la misa correspondiente, se retiró la estructura del Trono de Plata para resguardar sus piezas y preparar a la Sagrada Imagen para el recorrido procesional.

Al llegar la noche, los gremios participan con sus estandartes y acompañan al Cristo Negro durante la procesión, mientras los integrantes del Grupo de Colaboradores coordinan el recorrido y un grupo de custodios lleva la imagen en hombros. La marcha comienza con una señal del obispo y avanza hacia las tres puertas del Santuario, en una secuencia que contempla una primera bendición en la Puerta de Mar, una segunda en la Puerta Principal y una tercera en la Puerta de Tierra. El recorrido concluye con una oración y una reverencia ante la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, antes del regreso del Cristo Negro a su nicho.

En su homilía, durante la misa de cierre, se recordó el significado espiritual de las fiestas de 2026 y se agradeció la participación de las personas que hicieron posible las distintas actividades. El mensaje llamó a los fieles a llevar a la vida cotidiana los frutos de la celebración, tomando como referencia el Evangelio de San Mateo y la parábola de los dos hijos, para insistir en la importancia de expresar la fe mediante las decisiones, los compromisos y las acciones.

Con la despedida de esta edición de las fiestas patronales queda nuevamente en la memoria de los fieles el encuentro con el Cristo Negro, Señor de San Román, una tradición que tiene en septiembre su tiempo de celebración y en la Procesión de las Tres Puertas uno de sus momentos de mayor significado. 

Related Post