AGENCIAS
JERUSALÉN.- La presión internacional sobre el conflicto en Gaza aumentó tras difundirse imágenes de rehenes israelíes en condiciones críticas y ante la creciente hambruna en el enclave. Hamas declaró estar dispuesto a permitir que la Cruz Roja entregue ayuda a los cautivos, siempre que Israel abra corredores humanitarios permanentes y cese los ataques durante las entregas.
Autoridades israelíes estiman que 50 personas permanecen secuestradas en Gaza, de las cuales unas 20 seguirían con vida. Organismos humanitarios aún no han podido verificar su estado y las familias exigen información y atención urgente.
La ONU convocó para este martes una sesión extraordinaria de su Consejo de Seguridad. En paralelo, el primer ministro Benjamin Netanyahu solicitó asistencia inmediata para los rehenes, mientras en Tel Aviv se llevaban a cabo protestas para exigir un acuerdo que detenga la ofensiva y facilite su liberación.
La crisis humanitaria se agrava: el Ministerio de Salud de Gaza reportó 175 muertes por desnutrición desde el inicio del conflicto, incluidos 93 menores. Aunque Israel ha permitido el ingreso de combustible y ayuda básica, gran parte se pierde en saqueos o queda bloqueada por la violencia en las rutas de distribución.
La visita del ministro israelí Itamar Ben-Gvir al Monte del Templo, en Jerusalén, desató nuevas tensiones regionales y condenas de países árabes. En el terreno, al menos 33 palestinos murieron el domingo mientras buscaban alimentos.
La guerra, iniciada el 7 de octubre de 2023 tras un ataque sorpresa de Hamas, ha dejado más de 60 mil muertos en Gaza, según autoridades locales.
Crece presión mundial por crisis en Gaza

