5 junio, 2026

Cuando decidir se vuelve imposible – PSICOLOGÍA AL DÍA

El tema de hoy

Cuando decidir se vuelve imposible

Dra. en Psic. Laura Álvarez Alvarado

Tomar decisiones es una habilidad fundamental en la vida cotidiana. Desde elegir qué comer hasta tomar decisiones trascendentales sobre el futuro, todos los días nos enfrentamos a situaciones que requieren una elección. Para la mayoría de las personas, este proceso forma parte natural del desarrollo personal y de la autonomía. Sin embargo, para otras, decidir puede convertirse en una experiencia profundamente angustiante y paralizante.

En estos casos, no se trata de una simple duda o indecisión momentánea, sino de una dificultad persistente que interfiere de manera significativa en la vida diaria. Este fenómeno tiene un nombre: aboulomanía, un trastorno psicológico caracterizado por la incapacidad para tomar decisiones, incluso las más simples.

Es importante comprender que todos, en algún momento, podemos experimentar inseguridad al momento de decidir. Dudar antes de tomar una decisión importante es parte de un proceso reflexivo sano. Sin embargo, cuando esta dificultad se vuelve constante, intensa y limitante, deja de ser funcional y comienza a afectar la calidad de vida.

La aboulomanía se manifiesta como un bloqueo mental ante cualquier dilema. Las personas que la padecen pueden sentirse incapaces de elegir incluso en situaciones cotidianas, como decidir qué ropa usar, qué comida pedir o si realizar una llamada. Esta parálisis genera un alto nivel de ansiedad y malestar emocional.

Una vez que logran tomar una decisión, muchas de estas personas experimentan una intensa preocupación posterior. Aparece la rumiación: pensamientos repetitivos sobre si eligieron correctamente, sobre las posibles consecuencias negativas o sobre lo que habría ocurrido si hubieran decidido de otra manera. Este proceso mental puede ser tan desgastante que, con el tiempo, la persona opta por evitar decidir y delegar esa responsabilidad en otros.

Esta evitación tiene un costo importante. La persona comienza a perder autonomía y puede desarrollar una dependencia emocional hacia quienes toman decisiones por ella. Busca constantemente aprobación, orientación y validación externa para sentirse segura, lo que debilita aún más su confianza personal.

¿Por qué ocurre esta dificultad?

Las causas de la aboulomanía son diversas y suelen ser el resultado de la interacción de varios factores. Entre ellos se encuentran los problemas de ansiedad, que pueden generar un miedo excesivo a equivocarse. En estos casos, la persona percibe cualquier decisión como una amenaza potencial.

También influyen las experiencias de vida. Personas que han vivido situaciones de abuso, negligencia o entornos altamente críticos pueden desarrollar una baja autoestima y una sensación de incapacidad para tomar decisiones por sí mismas.

La educación recibida juega un papel clave. Crecer en ambientes donde equivocarse era castigado o donde no se permitía la autonomía puede generar adultos inseguros, con miedo a asumir responsabilidades. En estos contextos, el error no se percibe como parte del aprendizaje, sino como algo que debe evitarse a toda costa.

Asimismo, existen rasgos de personalidad que pueden predisponer a esta dificultad, como la necesidad constante de aprobación, la inseguridad o la tendencia a la indecisión crónica. A esto se suman factores como la presión social, el miedo al fracaso o la falta de información suficiente para tomar decisiones.

Es importante mencionar que, en algunos casos, la dificultad para decidir puede estar asociada a otros trastornos psicológicos, como la ansiedad generalizada, el trastorno obsesivo-compulsivo o la depresión. Esto hace aún más necesario un diagnóstico adecuado.

El impacto en la vida cotidiana

La aboulomanía no solo afecta la capacidad de decidir, sino también el bienestar general de la persona. Puede interferir en sus relaciones personales, en su desempeño laboral y en su desarrollo individual.

En el ámbito laboral, por ejemplo, la dificultad para tomar decisiones puede limitar el desempeño profesional, generar inseguridad y afectar la productividad. En lo personal, puede dificultar la construcción de relaciones sanas, al depender constantemente de otros para tomar decisiones.

Además, esta situación puede generar frustración, sensación de incapacidad y una percepción negativa de uno mismo. Con el tiempo, estas emociones pueden reforzar el problema, creando un círculo difícil de romper.

¿Se puede superar la aboulomanía?

La buena noticia es que sí. La aboulomanía puede tratarse con apoyo profesional adecuado. El tratamiento suele incluir terapia psicológica, especialmente la terapia cognitivo-conductual, que ayuda a identificar y modificar los patrones de pensamiento que generan la dificultad.

En algunos casos, también puede ser necesaria la intervención médica, especialmente cuando la aboulomanía está asociada a otros trastornos como la ansiedad o la depresión.

El proceso terapéutico implica trabajar en varios aspectos: fortalecer la autoestima, aprender a diferenciar entre decisiones importantes y triviales, reducir la rumiación mental y desarrollar habilidades para enfrentar la incertidumbre.

Un elemento clave es fomentar la autonomía. La persona debe aprender, poco a poco, a tomar decisiones por sí misma, comenzando con elecciones simples y avanzando gradualmente hacia decisiones más complejas.

Es importante tener paciencia. Este proceso no ocurre de un día para otro. Es común que existan recaídas o momentos de dificultad, pero con acompañamiento adecuado y compromiso personal, es posible avanzar.

Tomar decisiones también implica aceptar que equivocarse es parte de la vida. No existe la elección perfecta, y asumir esto es fundamental para reducir la presión interna.

Decidir es también crecer

Aprender a decidir es, en esencia, aprender a vivir. Cada elección implica asumir responsabilidad, enfrentar consecuencias y construir nuestra propia historia.

Cuando una persona logra superar el miedo a decidir, comienza a recuperar su autonomía, su seguridad y su capacidad de dirigir su vida.

Si la dificultad para tomar decisiones se vuelve constante, genera angustia o limita la vida cotidiana, es importante buscar ayuda profesional. Reconocer el problema es el primer paso para solucionarlo.

Decidir no siempre es fácil, pero es una habilidad que se puede desarrollar. Y en ese proceso, no solo aprendemos a elegir, sino también a confiar en nosotros mismos.

Estimado lector, si desea que la Dra. en Psic. Laura Álvarez Alvarado aborde algún tema en especial o consultarla, favor de comunicarse a:

Teléfonos: 01 (998) 2-89-83-74 y 01 (998) 2-89-83-75 Ext. 101 y 102

E-mail: laurisalbavera@hotmail.com

Página web: www.clinicadeasesoriapsicologica.com

Related Post