CULIACÁN.- Sinaloa reanudó el Grito de Independencia después de dos años de suspensión por la violencia, pero la celebración en la capital transcurrió ante una plaza con poca asistencia y un fuerte despliegue de seguridad, reflejo de la tensión que vive el estado.
La ceremonia fue adelantada 45 minutos y reunió a grupos de asistentes, lejos de los 20 mil que esperaba el gobierno estatal. La gobernadora Graciela Domínguez Nava había llamado a recuperar los espacios públicos: “Las fiestas patrias nadie nos las debe robar”.
El regreso de los festejos ocurrió mientras las autoridades reforzaban la vigilancia en municipios por la disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa. El Gobierno federal anunció el despliegue de 3 mil 600 elementos en la zona, incluidos mil 800 destinados a Mazatlán.
Ese puerto registró 38 asesinatos durante la última semana, mientras Escuinapa acumula 60 homicidios desde enero, entre ellos los de 17 mujeres y cinco policías municipales. La violencia derivada de la confrontación criminal iniciada tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en 2024 ha provocado desapariciones, robos y afectaciones a negocios.
El impacto económico ha sido calculado en 87 mil millones de pesos por Coparmex Sinaloa y la Federación de Economistas Colegiados en México. En dos años, reportan la cancelación de mil 330 vuelos internacionales, 26 mil 728 turistas menos, 12 mil 871 empleos perdidos y el cierre de 4 mil 812 empresas.
En Escuinapa, el ayuntamiento había anunciado la suspensión de las fiestas tras el asesinato de la maestra Sara Rosalina, pero posteriormente restableció una ceremonia solemne y una verbena bajo resguardo militar, según funcionarios municipales citados por el medio. (Con información de El País)

