De festivales y taxistas… – Así nos vemos
5 Dic. 2025
Edgar Prz
El pasado viernes y sábado 28 y 29 de noviembre, “supuestamente”, se llevó a cabo en varias sedes el saldito, lo que queda del Festival de Cultura del Caribe. ¿Alguien se enteró? ¿Qué impacto tuvo? ¿En qué ayuda esa erogación al estado? En verdad que el Instituto de Cultura y las Artes del Estado es una institución desagregada de la realidad, ausente del actual momento que atraviesa la entidad.
Lo dramático del asunto es que su titular es repetidora en ese encargo y no se le puede justificar su inoperancia, su opacidad, su desconocimiento de los grandes temas a tratar en un festival. Por respeto al prestigio que se ganó años anteriores, no debería tirar por la borda ese caudal de reconocimiento adquirido.
Aún no olvida las pasarelas, el glamour, las luces, y en ese mundo onírico se ha estacionado, se ha estancado. Despreció acudir a la zona maya a la inauguración del Encuentro Internacional de Escritores; su alcurnia, su mentalidad pequeño burguesa le impidió asistir, por no decir que, como se realizó en Carrillo Puerto, donde los reflectores y sus corifeos son escasos, “a lo mejor” se hubiera animado si hubiera sido en Playa del Carmen o Cancún. ¿Será por lo generoso de los viáticos? Tuvo que salir al quite el encargado del módulo de la UQROO, Ever Canul, quien demostró que cualquier compromiso se puede cumplir con decoro; solo es cuestión de voluntad. Se le hizo un reconocimiento al poeta local Javier España Novelo, quien es un referente de las letras y un orgullo chetumaleño.
Los integrantes de las delegaciones participantes —Colombia, Yucatán, Campeche y Quintana Roo— dejaron ver su conocimiento, sapiencia y dieron muestra de sus intelectos. Muchos cuentan con bagajes de roce internacional, con bibliografías interesantes. Por eso es vergonzoso que este tipo de eventos no se promocionen. Dan la impresión de haberse armado de última hora: no hubo ningún póster alusivo al evento en las calles, no hubo difusión y eran conferencias interesantes.
El escritor colombiano Gustavo Gutiérrez dio muestra de su generosidad al obsequiar a sus colegas calendarios y desearles una Feliz Navidad. El estado anfitrión: nada, ni un detalle, ni un recuerdo, nada alusivo al encuentro. Fue un golpe con guante blanco. Quintana Roo, con vasta experiencia en estos menesteres, dio muestras de inoperancia y olvido. Hay antecedentes de ediciones anteriores donde estos encuentros eran verdaderas tertulias, intercambios; todos salían ganando. Hasta el público, gozoso, acudía a bañarse de intelectualidad.
El Estado debería priorizar o calendarizar actividades que valgan la pena y organizarlas con antelación, cubriendo todos los requerimientos para que hasta los pequeños eventos tengan éxito. No se vale tirar recursos públicos a lo loco, gastar por gastar; de lo poco que se tenga hay que aprovecharlo al máximo. Por ello enoja, enerva, molesta que se cacareen eventos de calidad cuando fueron eventos parchados, cuando se sigue explotando el prestigio. Hay un refrán que dice: “Crea fama y acuéstate a dormir”.
Teniendo un estado rico en tradiciones y cultura, no hay nada que inventar: todo existe, todo está vivo, todo está en movimiento, todo está al alcance. Solo falta compromiso y voluntad. Parece que la política ha infestado esta noble institución, donde debe prevalecer otro tipo de mentalidad: positiva, de orgullo por aportar su difusión y fomento. Los síntomas indican que “premian la ignorancia y castigan la tradición”.
Ojalá que se rectifique el miedo a andar en este ambiente de cultura. La cultura maya bien lo vale…
La Ixtup
En este plan de rescate de Tulum, de reencuentro con todos, el Sindicato de Taxistas Tiburones del Caribe se ha puesto el overol y está proporcionando atención debida a los usuarios y capacitación permanente a los operadores para no solo brindar un buen servicio, sino algo más profundo: rescatar la confianza ciudadana.
El dirigente sindical Manuel Solís Alcocer ha interpretado fielmente la enorme preocupación por las quejas en la prestación del servicio y, por ello, hoy el Sindicato tiene otro sello, otra particularidad: es más humano y sensible. Les ha compartido el cambio de mentalidad, abrirse a las nuevas condiciones y así todos salen ganando: el turismo, el pueblo y su gremio.
Ejerce un tipo de liderazgo cercano y responsable, que aporta y no explota, que ayuda y no perjudica. Es un hombre tranquilo, sin aspavientos, sin declaraciones espectaculares, sin protagonismos ficticios. Es su manera de conducirse, es su estilo de trabajo y por ello, hoy, aquel orgullo perdido de ser taxista se ha rescatado.
Felicidades al nuevo liderazgo; le puso fin a la soledad dirigencial. Ahora se trabaja y se resuelve en equipo. Esa es su mística de servicio y eso aporta para la construcción de un nuevo sindicalismo. Ayer cumplió años y lo celebró con su equipo de trabajo, sin ruido, sin levantar polvo; sabe que aún no son tiempos de festejos, sino de trabajo fecundo. Felicidades y enhorabuena, queda mucho por hacer…
Mejor seguiré caminando y cantando: “Créeme cuando te diga que el amor se escapa, cuando te diga no soy primavera, sino una tabla sobre un mar violento…”















