EDUARDO MAY
MÉRIDA.- Un centenar de campesinos originarios de Becanchén, en el cono sur del estado, denunciaron la invasión de terrenos, la destrucción y tala de vegetación, así como el despojo de poco más de mil hectáreas pertenecientes al ejido.
Los ejidatarios identificaron al menos a seis personas, así como a choferes de maquinaria que ingresaron a un polígono ubicado a pocos kilómetros al sur de la cabecera de Becanchén, donde se instalaron con equipo para realizar una construcción.
Los habitantes de Becanchén, población ubicada a unos 145 kilómetros al sur de Mérida, publicaron en redes sociales videos y fotografías del sitio, los vehículos, la maquinaria y la presencia de guardias privados presuntamente armados y con perros de caza, quienes habrían intimidado a los denunciantes.
Según las denuncias difundidas por los inconformes, los invasores no presentaron documentación que acredite la propiedad de los terrenos. Afirmaron que dichas tierras forman parte del fundo ejidal de Becanchén, por lo que los foráneos carecen de sustento legal para ocuparlas.
Los ejidatarios se apostaron en la entrada de la población, bloqueando los accesos para exigir la suspensión de los trabajos en el polígono y la intervención de autoridades federales, estatales y municipales ante el presunto despojo.
Las denuncias públicas derivaron en la intervención del alcalde de Tekax, Manuel Vallejo, quien buscó establecer con la empresa la situación jurídica de los predios y verificar, en su caso, la validez de títulos de propiedad.
Los campesinos reiteraron la presencia de maquinaria industrial, vehículos, guardias presuntamente armados, encapuchados y con perros, quienes —según señalaron— amenazaron e intentaron intimidar a los habitantes sin mostrar documentación legal que respalde la obra.
La intervención del munícipe permitió que el Ayuntamiento de Tekax propusiera la instalación de una mesa de trabajo entre las partes, a fin de conocer la situación y los alcances del conflicto. Mientras tanto, crece la exigencia de intervención de autoridades federales y estatales, así como garantías para el retiro de la maquinaria y del personal de seguridad que permanece en el sitio.
En tanto, los pobladores de Becanchén se mantienen en alerta tras las denuncias de los parcelarios sobre un presunto intento de despojo de aproximadamente mil hectáreas, situación que ha generado tensión social en la zona.
De acuerdo con testimonios de los habitantes, un grupo de personas foráneas, con vehículos de otros estados, arribó recientemente con maquinaria pesada y tráileres, presuntamente con la intención de intervenir los terrenos, por lo que la comunidad bloqueó accesos y exigió detener la deforestación, así como la presentación de la documentación correspondiente sobre las obras que se pretenden realizar.



