AGENCIAS
TAPACHULA.- Human Rights Watch (HRW) advirtió que miles de migrantes deportados por Estados Unidos hacia México enfrentan riesgos de violencia, explotación y abandono en zonas controladas por grupos criminales, tras las políticas de deportación masiva impulsadas por el presidente Donald Trump.
El informe documenta que casi 13,000 cubanos, venezolanos y personas de otras nacionalidades fueron enviados a territorio mexicano, pese a que muchos habían vivido durante décadas en Estados Unidos y carecen de redes de apoyo en ciudades desconocidas del sur del país.
La organización basó sus hallazgos en más de 50 entrevistas realizadas en Tapachula y Villahermosa. Según HRW, muchos deportados son personas mayores, con problemas de salud o sin recursos económicos, lo que agrava su vulnerabilidad frente a extorsiones y reclutamiento criminal.
“Imaginen tener 60 o 70 años, ser arrancados de su vida de la noche a la mañana y enviados a un país que no conocen”, declaró Alcira Hava, investigadora de HRW. Añadió que varios migrantes fueron abandonados “sin acceso siquiera a los servicios más básicos”.
Los cubanos representan el grupo más numeroso, con más de 4,300 deportados. Muchos residían legalmente en Estados Unidos desde las décadas de 1980 y 1990, pero perdieron su residencia permanente. De acuerdo con el informe, varios fueron detenidos durante revisiones migratorias rutinarias y enviados a México sin comparecer ante un juez.
HRW señaló que los deportados enfrentan dificultades para obtener refugio, empleo y atención médica, mientras sobreviven en regiones donde operan cárteles dedicados al tráfico de personas y otras actividades ilícitas.

