AGENCIAS
BOSTON.- Un órgano poco conocido del cuerpo humano, el timo, está despertando un creciente interés entre científicos por su posible papel en el envejecimiento y la salud del sistema inmunológico.
Ubicado detrás del esternón, el timo fue considerado durante años como un órgano con funciones limitadas en la vida adulta, ya que comienza a reducir su tamaño desde la adolescencia. Sin embargo, investigaciones recientes han cambiado esta percepción al vincular su estado con la probabilidad de desarrollar enfermedades graves.
Uno de los hallazgos más relevantes indica que las personas con un timo más saludable tienen menor riesgo de morir por distintas causas, así como una menor incidencia de enfermedades como cáncer de pulmón o problemas cardíacos. Además, muestran una mejor respuesta a tratamientos avanzados contra el cáncer, como la inmunoterapia.
Otro estudio, que analizó pacientes a quienes se les había extirpado el timo, encontró resultados inesperados. En los cinco años posteriores a la cirugía, estos individuos duplicaron su riesgo de muerte y de desarrollar cáncer, en comparación con quienes conservaron el órgano. También se observó una mayor tendencia a enfermedades autoinmunes.
El papel del timo está relacionado con el entrenamiento de las células T, encargadas de defender al organismo. En este órgano, estas células aprenden a identificar amenazas externas sin atacar al propio cuerpo, un proceso fundamental para mantener el equilibrio del sistema inmunitario.
Aunque aún no se puede afirmar que el timo sea la causa directa de una mayor longevidad, los científicos consideran que su influencia podría ser clave. Actualmente, se exploran métodos para regenerarlo o incluso cultivarlo en laboratorio, con el objetivo de mejorar tratamientos médicos y reforzar las defensas del organismo, especialmente en personas mayores.

