BOSTON.- Durante décadas se ha creído que tomar grandes cantidades de vitamina C podía evitar los resfriados, pero la evidencia científica indica que el famoso remedio no funciona como muchos imaginan. El nutriente es indispensable para el organismo y contribuye al funcionamiento del sistema inmunitario, pero no impide que una persona se contagie.
La creencia se popularizó en los años 70 por el químico Linus Pauling, quien llegó a recomendar entre 1,000 y 2,000 miligramos diarios. Revisiones posteriores encontraron que las pruebas utilizadas para respaldar esa idea tenían importantes limitaciones y que la evidencia para prevenir resfriados era “relativamente débil”.
Los estudios más recientes sugieren un efecto mucho más modesto. Una investigación de 2023 encontró que consumir regularmente al menos 1,000 miligramos diarios redujo 15 % la intensidad de los síntomas graves. Otro metaanálisis estimó reducciones de entre 8 % y 14 %. Sin embargo, comenzar a tomar suplementos cuando aparecen los primeros síntomas no parece ofrecer beneficios.
Además, el cuerpo no necesita megadosis. Una referencia reciente sitúa la ingesta diaria en 90 miligramos para hombres y 75 para mujeres, cantidades que pueden obtenerse fácilmente mediante alimentos como cítricos y brócoli.
Los 2,000 miligramos diarios representan actualmente el límite máximo tolerable, no una dosis recomendada. Superarlo o consumir grandes cantidades innecesariamente puede provocar diarrea, náuseas y cólicos, y en algunos casos favorecer cálculos renales.
La vitamina C, en resumen, sí es importante, pero más no significa mejor. (Con información de The Conversation)

