AGENCIAS
DUBLIN, CALIFORNIA. La idea de que los robots puedan sustituir a los policías sufrió un revés en Estados Unidos. Un robot autónomo diseñado para patrullar espacios públicos fue retirado antes de concluir su periodo de prueba luego de casi diez meses de servicio sin detectar un solo delito, incidente o situación que requiriera la intervención de las autoridades.
El dispositivo, conocido como DubBot, comenzó a operar en julio de 2025 en un estacionamiento público como parte de un proyecto para explorar nuevas herramientas de vigilancia. Equipado con cámaras de visión de 360 grados, comunicación por audio y un botón de emergencia para contactar a operadores humanos, su misión era prevenir actos delictivos y reforzar la seguridad de la zona.
Sin embargo, durante todo el tiempo que permaneció en funcionamiento no emitió alertas, no registró infracciones ni activó protocolos de emergencia. Aunque algunos funcionarios consideraron que su sola presencia podría haber tenido un efecto disuasorio, las autoridades concluyeron que no existían resultados que justificaran mantener el programa.
El proyecto representó un gasto cercano a 67 mil 500 dólares, equivalentes a unos 1.18 millones de pesos mexicanos, después de un reembolso parcial otorgado por la empresa fabricante.
El caso se suma a experiencias similares registradas en otras ciudades estadounidenses, donde robots de vigilancia fueron retirados por limitaciones operativas, como la incapacidad para desplazarse por escaleras o la necesidad de supervisión constante.
Más allá del fracaso de este experimento, especialistas consideran que estos casos ilustran un desafío importante: aunque la robótica y la inteligencia artificial avanzan con rapidez, todavía existen tareas, como la vigilancia y la toma de decisiones en espacios públicos, donde la experiencia y el criterio humanos siguen siendo difíciles de reemplazar.

