Desbalance financiero por multimillonario adeudo a proveedores desencadena recortes de plazas laborales, afectando a más de 200 trabajadores en Ciudad del Carmen; petrolera, de motor de prosperidad a generador de pobreza y muerte: Contraloría Ciudadana
REDACCIÓN
CIUDAD DEL CARMEN.- El impacto de la deuda multimillonaria de Petróleos Mexicanos (Pemex) con proveedores está afectando gravemente a los estados de Campeche y Tabasco, con Ciudad del Carmen como uno de los focos principales. Durante 2025, más de 200 trabajadores de Pemex Exploración y Producción (PEP) con sede en esta localidad serán despedidos, lo que marca un nuevo capítulo de la crisis financiera que arrastra la petrolera desde hace más de una década.
El recorte de plazas laborales, que afecta especialmente a las áreas de perforación, logística y el sector corporativo, es parte de un esfuerzo por reducir el desbalance financiero generado por una deuda con proveedores que se estima supera los 400 mil millones de pesos, según el Clúster de Energía. Aunque Pemex reporta oficialmente una deuda de 120 mil millones de pesos, la cifra real es considerablemente mayor, lo que ha impulsado a la empresa estatal a tomar decisiones drásticas que afectan tanto a los trabajadores directos como a los empleados de empresas proveedoras y subcontratistas, quienes también han comenzado a despedir personal.
En el caso de Ciudad del Carmen, los recortes afectan principalmente a trabajadores de perforación, con 193 plazas eliminadas, además de otras 39 en áreas como la Región Marina Suroeste y Pemex Logística. A nivel regional, se espera que los despidos continúen afectando a más de 10 mil empleados en todo el sureste del país, de los cuales más de 5 mil corresponden a Tabasco, otro estado gravemente afectado por esta crisis.
Pemex cambió prosperidad por rezago
El impacto en la región es profundo, no solo por los despidos, sino también por los efectos económicos que esta crisis está generando en una zona históricamente dependiente de la industria petrolera. Ciudad del Carmen, que alguna vez fue un motor de prosperidad gracias a la extracción de petróleo, se enfrenta ahora a un panorama de pobreza creciente. Organizaciones locales, como la Contraloría Ciudadana A.C. encabezada por Javier Bello Ávila, denuncian que el paso de Pemex por la región ha dejado un saldo negativo, con un ecosistema dañado y un marcado rezago social.
El presidente de la asociación afirmó que, a pesar de casi 50 años de extracción de recursos energéticos, la comunidad carmelita sigue enfrentando graves problemas sociales y de salud, especialmente en áreas cercanas a las instalaciones petroleras. Las fugas de gas registradas recientemente en la Península de Atasta, que provocaron la evacuación de personal y la restricción del tránsito vehicular, son solo una muestra de los peligros ambientales y sanitarios asociados con la operación de Pemex en la región. De acuerdo con los residentes, la exposición a sustancias contaminantes ha contribuido al aumento de enfermedades como el cáncer, particularmente en la población joven.
Mientras Pemex lucha por equilibrar sus finanzas, el daño a las comunidades locales sigue siendo evidente. Los recursos petroleros que alguna vez fueron la base del desarrollo de Ciudad del Carmen ahora parecen estar provocando un círculo vicioso de empobrecimiento y deterioro ambiental. La incertidumbre económica y laboral persiste, y los carmelitas temen que, a medida que la empresa siga enfrentando problemas financieros, las condiciones de vida en la región continúen empeorando.





