Harold Amábilis
CAMPECHE.- El deterioro silencioso de un templo colonial encontró su punto de quiebre esta semana. En la intersección de la calle 12 con la 59, la histórica iglesia de San Roque —conocida popularmente como San Francisquito— sufrió el colapso de la mampostería que coronaba el umbral de su puerta principal. El suceso ocurrió con el recinto cerrado al público, una circunstancia que evitó daños personales.
El edificio, vecino al Archivo Histórico Diocesano, muestra ahora las huellas de un proceso progresivo, una grieta que se ensanchó, una fractura que derivó en desprendimiento y, finalmente, la caída del segmento superior. Técnicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) colocaron cintas amarillas en el exterior y andamios en el interior, junto a la zona afectada. La entrada principal permanece clausurada de manera temporal con puntales que sostienen lo que aún sigue en pie.
Este derrumbe no constituye un hecho aislado, sino el síntoma de una ausencia recurrente, la falta de labores preventivas en el patrimonio edificado. Durante la última semana, diversos inmuebles del centro histórico han estado bajo amenaza por su estado estructural, lo que enciende alertas sobre el mantenimiento de una zona que resguarda siglos de memoria.
Vale recordar que San Francisquito figuró entre los primeros inmuebles seleccionados durante la primera etapa del programa de rehabilitación de imagen urbana para el centro histórico y sus barrios tradicionales, puesto en marcha en 2023. Resulta llamativo que un inmueble incluido en dicho esfuerzo haya presentado un colapso de esta naturaleza en tan corto plazo, lo que lleva a preguntarse si las intervenciones realizadas entonces abordaron las condiciones estructurales profundas o si se limitaron a labores superficiales. La feligresía y los visitantes aguardan una restauración definitiva que devuelva la seguridad al acceso, aunque el antecedente reciente invita a ser cautelosos sobre la eficacia real de los programas oficiales cuando no van acompañados de un seguimiento técnico riguroso y permanente.




