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TURÍN.- Un nuevo análisis científico ha revelado que la Sábana Santa de Turín acumula una sorprendente mezcla de restos biológicos procedentes de plantas, animales y seres humanos, depositados a lo largo de siglos de manipulación, contacto y exposición ambiental.
El estudio, realizado por investigadores de distintas universidades italianas, se basó en muestras de polvo e hilos obtenidos oficialmente del tejido en 1978. A partir de técnicas avanzadas de secuenciación genética, los científicos reconstruyeron parte del “registro biológico” de todo aquello que ha estado en contacto con la reliquia.
Los resultados muestran una gran diversidad de ADN vegetal, con predominio de secuencias asociadas a zanahoria, además de rastros de maíz, plátano, cacahuate y coral rojo mediterráneo. En el ámbito animal, se detectaron principalmente firmas genéticas de gatos y perros. También apareció ADN humano de múltiples procedencias geográficas, junto con bacterias comunes en la piel.
De acuerdo con los investigadores, la mayor parte de estos rastros no correspondería al origen del tejido, sino a contaminación acumulada durante siglos, especialmente en periodos de traslado y exposición, incluidos los asociados a grandes rutas de exploración.
No obstante, el hallazgo más debatido es la presencia de ADN humano vinculado a linajes del sur de Asia, lo que ha llevado a algunos especialistas a plantear la hipótesis de un posible origen del hilo en la India, aunque esta interpretación no es aceptada de forma general.
Otros expertos sostienen que la diversidad genética es compatible con una larga historia de manipulación y contacto, incluyendo intervenciones modernas, y recuerdan que la datación por carbono apunta a un origen medieval europeo.

