La Profepa realizó una visita ocular cuando ya no había obreros trabajando, sino solo maquinaria parada, aunque constató que está finalizada una alberca; por realizarse, una inspección judicial
REDACCIÓN
BACALAR.- Los ciudadanos de Bacalar se mantienen a la expectativa de lo que ocurre respecto a la construcción de la casa de descanso de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) junto a la laguna y el Fuerte de San Felipe, puesto que la semana pasada los trabajos estuvieron detenidos, lo que les generó la sensación de que, por fin, la dependencia había decidido obedecer las suspensiones emitidas por la justicia federal.
Sin embargo, la detención de las obras coincidió con la realización de una inspección de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) al sitio, ordenada dentro de la suspensión definitiva otorgada a las organizaciones Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS) y Proyecto Justicia Común (Projuc), así como a la expectativa de una inspección judicial ordenada dentro del juicio de amparo promovido por un grupo de menores de edad del municipio de Bacalar.
Ciudadanos de Bacalar han dado a conocer imágenes donde muestran que la obra está detenida desde el lunes 16 de junio, con los accesos cerrados y sin trabajadores en el interior del terreno.
Lo anterior ha sido celebrado por varios más como la muestra de que ahora sí Defensa había reconsiderado su posición de desacato y había aceptado las órdenes de suspender las obras mientras se tramitan los juicios de amparo en su contra, como le habían indicado dos suspensiones definitivas y una provisional, y que era una victoria para los ambientalistas, ciudadanía y menores que las obtuvieron.
No obstante, la detención de los trabajos de construcción puede ser más momentánea de lo que se quiere, ya que coincidió con un período en el que el sitio está recibiendo inspecciones como derivadas de los procesos de amparo abiertos en su contra.
Dentro de estos procedimientos, el pasado 18 de junio, el Juzgado Primero de Distrito ubicado en Chetumal recibió el oficio del titular de la Profepa, por medio del cual informa la realización de una visita ocular a la obra denominada “Casa Bacalar”, e indica que rinde el informe en cumplimiento de la suspensión definitiva dictada el 5 de junio a favor de DMAS y Projuc.
En tal informe, el organismo federal dijo: “Que no se advirtió ninguna persona en su interior; que pudo observar equipo y maquinaria consistente en vibrocompactadora, retroexcavadora, minicargador frontal, maxilight y revolvedoras; no obstante, no se advirtió que se encontraran encendidos ni operando, y la existencia de dos contenedores metálicos tapiados con triplay y plástico”.
La Profepa también indica que observó una construcción de concreto correspondiente a una alberca.
La notificación de la recepción del oficio no indica en qué fechas se realizó la inspección de la Profepa, pero por el día de entrega se puede colegir que fue apenas unos días antes.
Además, el 13 de junio pasado, el Juez Primero de Distrito admitió realizar una inspección judicial al sitio, la cual todavía no se ha realizado, pues hasta el 18 de junio aún se encontraban en vías de notificación las vistas que se dio a las partes con el escrito mediante el cual se ofreció dicha prueba, dentro del juicio de amparo encausado por menores de edad de Bacalar.
Por tal motivo, inclusive, el juez decidió diferir la audiencia para decidir sobre si otorga o no la suspensión definitiva dentro de este asunto.
Lo anterior ocurrió al mismo tiempo que el juez rechazó a Defensa el ofrecimiento de la realización de una pericial en materia ambiental y una inspección judicial al inmueble como pruebas a su favor, por haberlas presentado fuera de los plazos legales, en los juicios de amparo de los menores de edad y de las organizaciones DMAS y Projuc.
Defensa dijo que la finalidad de la inspección judicial era demostrar que con la obra no se están realizando actividades directa o indirectamente en la laguna de Bacalar y, en consecuencia, no se causa un desequilibrio ecológico o alteración al ecosistema.
La prueba pericial en materia ambiental, que sería un dictamen técnico pericial en materia ambiental que iba a rendir un perito designado por Defensa, quería demostrar que la obra no causa un desequilibrio ecológico o alteración al ecosistema ni a la laguna de Bacalar, dado que se están cumpliendo con las medidas ambientales, además de no realizar actividades directa o indirectamente en dicho cuerpo de agua.
Las pruebas fueron rechazadas porque Defensa no las presentó a más tardar cinco días hábiles antes de las fechas marcadas para las respectivas audiencias constitucionales, un plazo que no puede ampliarse.
Finalmente, como parte del proceso de amparo iniciado por los menores de edad de Bacalar, Defensa presentó apenas el pasado 16 de junio su informe justificado.
En la contestación negó la omisión de otorgar información pública, así como de garantizar transparencia y participación relacionadas con los trabajos del edificio; pero aceptó haber realizado o realizar trabajos de excavación, relleno con material pétreo, dragado, construcción en las inmediaciones de la laguna de Bacalar y del Fuerte de San Felipe, y la rehabilitación y mantenimiento del edificio que se pretende usar como lugar de descanso para su personal.




