FELIPE CARRILLO PUERTO.- José “Chema” Chacón Chablé, diputado reelecto de la zona maya, ha generado controversia por convertir la entrega de sillas de ruedas en su acto recurrente, en lugar de legislar para garantizar que las instituciones cuenten con los recursos necesarios y que la ciudadanía acceda a estos apoyos sin depender de favores personales.
En lugar de impulsar iniciativas que aseguren un acceso equitativo y transparente a estos beneficios, el legislador prefiere la exposición mediática, posando para la fotografía en cada entrega. Mientras tanto, el Congreso del Estado de Quintana Roo maneja uno de los presupuestos más altos del país en “ayuda social”, un fondo que, paradójicamente, no está sujeto a fiscalización.
La pregunta obligada es: ¿cuánto le cuesta realmente al pueblo quintanarroense cada una de estas sillas de ruedas? Porque no nos equivoquemos: no las paga el diputado, sino el erario.
Si la representación de los pueblos indígenas mayas fuera genuina, se reflejaría en la mejora de su calidad de vida y en políticas públicas efectivas, no en actos simbólicos con cámaras presentes.

