AGENCIAS
QUITO.- El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, decretó un nuevo toque de queda en nueve provincias y cuatro cantones, en respuesta al repunte de violencia que incluyó recientes masacres en Guayaquil, con saldo de al menos 11 muertos en un fin de semana.
La medida, que regirá del 3 al 18 de mayo, restringirá la movilidad entre las 23:00 y las 5:00 horas. Se trata del quinto toque de queda en 18 meses, dentro de una estrategia basada en estados de excepción para contener la inseguridad.
El anuncio ocurre tras una escalada de ataques armados en zonas urbanas. El sábado se registró una agresión en el barrio Cuba que dejó cinco víctimas, entre ellas un menor de siete años; al día siguiente, otro tiroteo en el centro de Guayaquil causó seis muertes.
De acuerdo con el gobierno, las restricciones anteriores han permitido reducir hasta en 30% los índices delictivos. Sin embargo, datos oficiales indican que hasta el 31 de marzo se contabilizaron 2,086 homicidios en el país, lo que mantiene la presión sobre las autoridades.
Noboa justificó la decisión al señalar que se actúa “reconociendo los resultados de las fuerzas del orden durante el pasado estado de excepción”, figura que ha sido aplicada de forma recurrente desde enero de 2024 bajo el argumento de un “conflicto armado interno”.
Desde su llegada al poder en noviembre de 2023, el mandatario ha decretado 12 estados de excepción y cinco toques de queda, medidas que permiten limitar garantías constitucionales para facilitar operativos, detenciones y allanamientos en zonas consideradas de alto riesgo.

