AGENCIAS
WASHINGTON.- Estados Unidos e Irán avanzan hacia un acuerdo temporal para detener los combates iniciados el 28 de febrero, aunque las diferencias sobre el programa nuclear iraní y la reapertura del estrecho de Ormuz mantienen bloqueada cualquier negociación de paz definitiva.
Fuentes involucradas en la mediación señalaron que ambas partes trabajan en un memorándum provisional de una página enfocado en frenar el conflicto y estabilizar el tránsito marítimo en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
El esquema planteado contempla tres etapas: declarar formalmente el fin de las hostilidades, atender la crisis en el estrecho de Ormuz y abrir un periodo de 30 días para negociar un acuerdo más amplio.
“Nuestra prioridad es que anuncien el fin definitivo de la guerra”, declaró a Reuters un alto funcionario pakistaní vinculado a la mediación entre Washington y Teherán.
La posibilidad de una tregua provocó movimientos inmediatos en los mercados internacionales. El petróleo Brent cayó hasta 11 % durante la jornada reciente, mientras las bolsas asiáticas operaron cerca de máximos históricos ante expectativas de una reducción en las interrupciones de suministro energético.
El presidente Donald Trump aseguró desde la Casa Blanca que “quieren llegar a un acuerdo” y sostuvo que “todo terminará rápidamente”.
Sin embargo, funcionarios iraníes mostraron cautela. El diputado Ebrahim Rezaei calificó la propuesta como “más una lista de deseos estadounidenses que una realidad”, mientras el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, ironizó sobre las negociaciones al afirmar que “la operación ‘Confía en mí, hermano’ fracasó”.
Las conversaciones continúan sin resolver temas centrales como las reservas iraníes de uranio enriquecido y las exigencias estadounidenses para limitar el programa nuclear de Teherán.

